La Hermandad del Rocío de Utrera ya ha regresado a casa. Lo hizo en la tarde noche de este miércoles, 23 de mayo, tras ocho días de peregrinación que la llevó hasta las plantas de la Blanca Paloma en la aldea del Rocío.
Estamos habituados a ver el regreso de los rocieros de Utrera el jueves, pero este año la coincidencia con la procesión de María Auxiliadora provocaba que la Junta de Gobierno de la Hermandad del Rocío tomara la decisión de adelantar un día la llegada a la ciudad.
Se recortaba así un día la peregrinación y eso ha hecho que llegara más tarde de lo que viene siendo habitual.
Pasadas las 21:00 horas la Hermandad rociera entraba por la barriada de La Fontanilla y desde ahí se adentraba, poco a poco, en el centro y recorría los puntos más destacados de este regreso.
En la Plaza del Altozano se producía la primera parada ante las puertas de la Capilla de San Francisco donde aguardaba una representación de la Hermandad de la Veracruz. De allí a uno de los lugares donde más se espera al Simpecado de Utrera, la esquina de Álvarez Hazañas con San Juan Bosco. Cantos y petaladas para el simpecado era la ofrenda que se realizaba un año más a la Hermandad.
Y por la Vereda la llegada a la Capilla del Carmen y a San Bartolomé, con representación de las Hermandades de Los Estudiantes y Nuestro Padre Jesús Nazareno y, también, la Archicofradía de María Auxiliadora.
Continuando su caminar por la Vereda hasta llegar a su sede canónica, la Parroquia de San José, donde finalizaba su caminar de ocho días con el rezo de la Salve y comenzaba la espera para el próximo Pentecostés.
