Socios, componentes y amigos de la Cátedra de Flamencología y estudios folclóricos de Utrera vivieron un mágica noche el pasado sábado 15 con motivo de la entrega de la VII Distinción de Honor, en esta ocasión, a la coplera Alejandra Rodríguez. La entrega se produjo en el marco de una fiesta flamenca que tuvo como escenario una vez más la bodega de la familia Pérez Hiruelo y que contó con la actuación de grandes artistas como La India o la Niña de Los Cupones.
La velada dio comienzo, como no podía ser de otra manera, con un emotivo recuerdo para el desaparecido Tate Montoya.
Un largo y sentido aplauso, que sonaba ante la mirada emocionada de su tío y presidente de la Cátedra, Juan Montoya, que quiso sacar fuerzas para recordar las vivencias y el cariño que le unía a su sobrino Tate.
Seguidamente disculpó la ausencia de la cantaora Rocío Marquez, por problemas de salud y dio la bienvenida al numeroso público allí congregado, que además tuvo la oportunidad de conocer los cambios que se han producido en la junta directiva. Se incorpora el guitarrista Juan Carlos Montoya como asesor cultural, José Jiménez Loreto deja su cargo como vicepresidente “porque sus obligaciones profesionales ya no le permiten dedicarle el tiempo que merece” y lo sustituye en este cargo Francisco Bocanegra.
Sin más dilación, dio comienzo la fiesta flamenca con el sabor de la guitarra de Juan Carlos Montoya.
Con Mari Ángeles Narváez, conocida como ‘La Niña de los Cupones’ llegó al escenario todo un ejemplo de superación y de amor por el flamenco. “Con solo 6 años se quedó sorda debido a un producto farmacológico, pero no cesa en su pasión por el flamenco hasta conseguir ser la primera persona sorda en España graduada en danza española”, apuntó Jiménez Loreto.
La sabia nueva también tuvo un lugar en esta noche, ya que la Cátedra tiene entre sus objetivos la promoción y difusión del arte y folclore andaluz. Ángela Luna, una niña de 9 años mostró por primera vez su gracia en el baile.
Y de la más joven al más veterano, el propio Juan Montoya, que “a sus ochenta y tantos años sigue teniendo fuerzas para plantarse ante su gente y dar testimonio de que el flamenco sigue vivo”.
Cerró el cartel una gran bailaora, ‘La India’ que une a su baile pasional la expresividad de su semblante.
Tras las actuaciones llegó la hora de la entrega de la VII Distinción de la Cátedra a Alejandra Rodríguez, ganadora de la tercera edición de ‘Se llama copla’, “una joven que ha creado ilusión en el público con su cante y que es un valor a tener en cuenta en el género de la copla”.
La cantante, que recibió el reconocimiento como “todo un honor” quiso agradecerlo haciendo lo que mejor sabe, cantar.
Junto a la entrega de la distinción, la cátedra tuvo un detalle con los restantes artistas que hicieron que el sábado 15 quedasen patentes los objetivos de la cátedra, la lucha por lo nuestro.
