
La encargada de inaugurar el acto ha sido María José García Arroyo, delegada de cultura, quien afirmó que “el día mundial de la poesía está hecho para honrar a los poetas y fomentar otras artes como el teatro, la danza o la escultura, aumentando la visibilidad de estas artes en un mundo donde cada día hace más falta”.
La obra, realmente titulada “La Juventud”, ha sido instalada a los pies de la escalinata de acceso a la Biblioteca Municipal: “enfrente tenemos el Teatro Municipal Enrique de la Cuadra y detrás la Biblioteca, el sitio que La Niña del Aro se merece”, ha señalado María José García Arroyo.
Por su parte, la delegada ha explicado que el traslado se ha producido tras una restauración de la obra, que ha permitido reparar su muñeca y su mano, así como reincorporar el aro que le da nombre, ausente durante años. “En este nuevo espacio estará más protegida y rodeada de sueños, juegos, lecturas, comediantes y artistas”, ha añadido.
“La Niña del Aro”, realizada en bronce en 1985, es una evocación de la infancia y un homenaje a la juventud que forma parte del imaginario colectivo utrerano. Tal y como ha indicado la delegada, “pertenece al sentir popular de Utrera, que ya la ha hecho suya”.
Salvador, una figura relevante de nuestra ciudad

Su obra ha contribuido a definir el paisaje urbano de Utrera, con piezas como los monumentos dedicados a Rodrigo Caro, Blas Infante, Enrique Montoya, Perrate, el Toro Bravo o el homenaje a los caídos en la Guerra Civil, entre otras, además de numerosas esculturas repartidas por toda España.
Durante el acto, el artista ha agradecido el reconocimiento recibido, en el que el Ayuntamiento le ha hecho entrega de una placa conmemorativa. Además, tanto Salvador como María José han reivindicado la obligación social de respetar la integridad de la escultura y no dañarla porque, al fin y al cabo, se trata de mobiliario público.

Para finalizar el acto, varios alumnos del colegio Rodrigo Caro han participado en el acto con la lectura de versos, en alusión a los textos de Antonio Machado que figuran en el pedestal de la escultura.
Con este sencillo acto, finaliza una doble celebración por el día de la poesía y por el homenaje a Salvador García y la Niña del Aro, una escultura utrerana que representa la niñez, la infancia y algo tan intrínsecamente humano como la poesía y su relación con las demás artes.










