
El alcalde, Juan Manuel Valle, ha valorado muy positivamente esta edición, destacando que se trata de una de las ferias “más emotivas y bonitas de los últimos años”. Subrayó que el ambiente ha sido “excepcional” y que, personalmente, ha disfrutado de esta feria “como hacía tiempo no lo hacía”, agradeciendo el trabajo de la Delegación de Festejos por la organización y coordinación de todas las actividades.

El recinto ferial ha contado con más de 60 casetas y una media de 150 socios por caseta, lo que supone la presencia diaria de casi 10.000 personas solo en socios, a los que se suman miles de visitantes. El alcalde subrayó que “la mayor parte del pueblo se traslada al recinto ferial durante estos días”, lo que convierte a la feria en “uno de los mayores eventos sociales y culturales del año”.
“La feria es también un escaparate inmejorable para mostrar lo que abarca Los Palacios y Villafranca, para ofrecer a quienes vienen de fuera lo que somos: un pueblo abierto que sabe divertirse, con cabeza, que sabe trabajar y hallar su momento también de encuentro y convivencia en nuestro recinto ferial. Un pueblo hospitalario en el que recibimos con los brazos abiertos a las personas que vienen de fuera, donde se disfruta de una buena gastronomía en la feria y también durante los días de la feria en los restaurantes de nuestro pueblo que abren, hay múltiples alternativas”, expresó el alcalde.
Eficiencia en limpieza y seguridad

En materia de seguridad, el alcalde destacó la coordinación del operativo, que ha permitido desarrollar la feria sin incidencias destacables. Tan solo se registró un pequeño susto relacionado con petardos, cuya venta y uso están prohibidos por ordenanza municipal. “Afortunadamente, todo quedó en un susto sin consecuencias graves”, apuntó el alcalde, insistiendo en la importancia de respetar las normas, especialmente durante el paseo de caballos.
Una feria que mira al futuro con fuerza

Asimismo, recordó que el cambio de fecha de la feria en ediciones anteriores ha sido clave para la recuperación y crecimiento del número de casetas y la participación ciudadana, marcando un antes y un después en la celebración.
Finalmente, el alcalde quiso agradecer públicamente la labor de todos los trabajadores y trabajadoras implicados: empleados municipales, personal de limpieza, Policía Local, feriantes, caseteros, autónomos y empresas. “El Ayuntamiento es solo una parte del engranaje; sin ellos, esta feria no sería posible”, concluyó.
Con el castillo de fuegos artificiales como colofón, Los Palacios y Villafranca no solo despide su feria, sino también da por cerrado un verano lleno de convivencia, abriendo paso a un otoño cargado de proyectos e ilusión.
