Este pasado fin de semana se ha celebrado el II Congreso Nacional de Hermandades de los Gitanos, ejerciendo como organizadora y anfitriona la hermandad utrerana. Este acontecimiento coincide con el 600 aniversario de la llegada del pueblo gitano a España y ha comprendido tres días de amplias actividades cargadas de asistencia y devoción.
Recepción de las hermandades participantes

Tuvo palabras de agradecimiento también para la Hermandad de Los Gitanos, por el trabajo que viene haciendo en la preparación de este congreso y en las actividades en las que están colaborando este año con motivo de la celebración de los 600 Años de la llegada del Pueblo Gitano a España, “un acontecimiento que en nuestra ciudad tiene especial trascendencia porque somos uno de los municipios en el que la población gitana son una inmensa mayoría y en el que, de verdad, aquí no hay distinciones porque somos todos iguales: utreranos”.
Misa Pontifical y Procesión de la Virgen de la Esperanza

La misa se celebró al aire libre, en la Plaza de Ximenez Sandoval. La celebración, que contó con una nutrida representación institucional tanto del Ayuntamiento de Utrera como de la Junta de Andalucía, estuvo acompañada por la aportación artística de reconocidos cantaores flamencos como David Gutiérrez, Rafael de Utrera, Tomás de Perrate y Fernanda Peña, entre otros, fusionando así devoción y cultura gitana.

Tras la eucaristía, la procesión discurrió por un itinerario novedoso, diseñado para acercar a la Virgen a enclaves de gran simbolismo para la comunidad gitana local. Barrios y calles como Fajardo, Maestro Bernabé García o Lope Díaz, que la hermandad no recorría desde hacía décadas, se llenaron de fieles y de delegaciones llegadas de más de veinte hermandades gitanas de distintos puntos de España.
Los cantes gitanos y las tradicionales petaladas marcaron varios momentos del recorrido, siendo especialmente emotivo el paso por la calle Nueva, donde la devoción se vivió con especial intensidad.
El cortejo, que brilló por su cuidada organización, estuvo acompañado musicalmente por la Banda de Cornetas y Tambores VeraCruz de Utrera y la Asociación Filarmónica Cultural Nuestra Señora de las Nieves de Olivares, encargadas de abrir y cerrar la comitiva.
El resto del recorrido estuvo conformado por las calles Catalina de Perea, La Plaza, Plaza del Altozano, Plaza de la Constitución, Sevilla, Corredera, Eduardo Dato, Plaza de Santa Ana, La Fuente Vieja, Ruiz Gijón y su posterior recogida en la Parroquia de Santiago el Mayor.
Un fin de semana cargado de ponencias

La primera de ellas se celebró a las 11:30 horas bajo el título “La mujer gitana y la religiosidad, su papel en las hermandades” y estuvo impartida por Silvia Heredia Martín, Tamara Carrasco Torres y Concepción Muñoz Muñoz. En ella, se hizo un amplio repaso por el papel de la mujer gitana, tradicionalmente invisibilizada por debajo del hombre, poniendo en valor su importante rol para hacer que el Pueblo Gitano sea lo que es a día de hoy.
Posteriormente, sobre las 13:00 horas, le siguió la segunda ponencia titulada “Gitanos, Peregrinos de la Esperanza: 600 años caminando”, impartida por Pilar Távora Sánchez y José Chamizo de la Rubia. Esta conferencia sirvió para aportar un amplio contexto histórico e informar del exterminio que sufrió el Pueblo Gitano hace muchos años, algo que según palabras de Pilar, no se enseña en las universidades. También hubo momentos emotivos alegando a favor de la libertad, los derechos humanos y el respeto mutuo.
El resto del día transcurrió con la proyección audiovisual “Potaje Gitano de Utrera” en el Teatro Municipal Enrique de la Cuadra, seguido de una peregrinación al Santuario de Ntra. Sra. De Consolación. El día finalizaría con una Cena de confraternización llevada a cabo en “Salones Venecia”.

Inmediatamente después, le siguió la ponencia de clausura “Gitanos de camino a la Santidad: los Beatos Mártires Caferino y Emilia”, una charla que fue liderada por Martín Ibarra Benlloch, Belén Carreras Maya y Elena Giménez Cenizo.
El II Congreso Nacional de Hermandades de los Gitanos cerraría con la misa de clausura en la Parroquia de Santiago el Mayor, celebrada por el Director Espiritual José Luis Rubio Lora, tras la cual, se despidió a los congresistas para clausurar un congreso que ha pasado a la historia.













