La muerte, este miércoles en su domicilio sevillano a los 75 años y tras una larga enfermedad, del cantaor Juan Peña Fernández, conocido artísticamente como “El Lebrijano”, ha dejado huérfano el mundo del cante flamenco, que una vez más se viste de luto por la pérdida de uno de los grandes.
Nacido en Lebrija en 1941, El Lebrijano pertenecía a una familia gitana y cantaora de abolengo, la de Perrate de Utrera. Comenzó muy joven compaginando el cante con el toque de la guitarra, pero a raíz de su triunfo en el concurso de Mairena del Alcor (1964), como cantaor, decidió dedicarse en exclusividad al cante. Uno de los primeros trabajos importantes como tal fue con Antonio Gades, en cuya compañía estuvo varios años cantando como acompañante al baile.
En esta disciplina, y pese a ser un buen conocedor del cante ortodoxo, apostó por la innovación en el flamenco incorporando el mundo sinfónico con colaboraciones con la Orquesta Andalusí de Tánger para redescubrir las raíces árabes del flamenco.
Destaca de esas primeras grabaciones el disco Persecución, una obra rompedora con letras del poeta Félix Grande, que narra la historia de los gitanos en España.
A lo largo de su carrera ha sido acompañado, entre otros, por Niño Ricardo, Manolo Sanlúcar, Juan Habichuela o Pedro María Peña y David Peña «Dorantes», de su propia familia.
La alcaldesa de Lebrija, Mª José Fernández Muñoz, en nombre de la localidad ha mostrado «su pesar por la muerte de uno de los creadores flamencos más universales de este arte y unos de sus hijos predilectos».
Tras una reunión convocada por la regidora, se ha decidido celebrar un Pleno Extraordinario y Urgente este miércoles a las 18:00 horas “en señal de condolencia por el fallecimiento de nuestro embajador más internacional, donde se declararán tres días de luto oficial. La bandera de la ciudad ondeará a media asta con crespón negro”.
El féretro del cantaor será trasladado al Teatro Municipal Juan Bernabé, donde se instalará su capilla ardiente que estará abierta al público para que «todo aquel que lo desee pueda rendirle un último homenaje».
La comisión organizadora de la Caracolá Lebrijana, también, se ha reunido con carácter de urgencia una vez conocida la triste noticia del fallecimiento de Juan Peña «El Lebrijano» y por unanimidad de todos los presentes, ha decidio suspender los actos oficiales que, con motivo de la 51ª Caracolá, estaban previstos para estos días, en concreto para este 14 y 15 de julio.
La presidenta de la Junta, Susana Díaz, ha expresado su “profundo pesar” por el fallecimiento de Juan Peña “El Lebrijano”, un “grande del flamenco” y “una persona única”.
Díaz, que ha extendido su pésame, en nombre de los andaluces, tanto a la familia del artista como a sus compañeros en el mundo del flamenco, ha señalado que, pese a esta pérdida, “nos queda su obra, su legado”.
No solo en su pueblo se siente profundamente la pérdida irreparable para el cante y para el Flamenco que supone el fallecimiento de Juan Peña “El Lebrijano”, que se atrevió con el cante y revolucionó más tarde su «jondura» atravesando las críticas más ortodoxas, hasta llegar a ser el cantaor más dotado de su generación. Como decía Gabriel García Márquez: «cuando El Lebrijano canta se moja el agua».
