Corría la jornada 34, no hace demasiado, y el CD Utrera era el líder indiscutible del Grupo X de la Tercera División Española. Le sacaba al segundo, el Cádiz ‘B’, cuatro puntos más el golaverage. Al Ceuta, próximo rival y actual tercero se le avenyajaba por nueve puntos. Unas diferencias que, si todo seguía como había ido durante toda la temporada, parecían suficientes para ahorrarse preocupaciones en la recta final de la temporada.
Pero la última racha de resultados del conjunto utrerista ha desbaratado toda la posible tranquilidad que tenía el equipo de Galván. Con una victoria (Écija), un empate (Cádiz ‘B’) y tres derrotas (Gerena, Sevilla ‘C’ y Los Barrios), el equipo utrerista ha cosechado un pobre 4 de 15 puntos posibles. Una dinámica en la que se han cosechado más derrotas que en todo el resto de la temporada.
Unos números que convierten al Utrera en el cuarto peor equipo de la liga si solo contamos con las cinco últimas jornadas. Estos números suponen, también, el haber sumado menos puntos en esos últimos cinco partidos que un colista desahuciado como es el CD Guadalcacín.
Es posible que se trate de una mala racha. Un bache. Una tesitura en la que es normal verse en algún momento de la temporada. Pero precisamente el problema es ese. El momento en el que llega. El momento y el contraste con el resto de la temporada.
Unos número impropios de un equipo que ha sido de calle la revolución de esta temporada en el Grupo X de Tercera. Y unos números impropios e incompatibles con un equipo deseoso de quedar líder y certificar por la vía rápida (una sola eliminatoria) el ascenso a Segunda División B.
Aun así la temporada está siendo histórica. Utrera está disfrutando con la, probablemente, plantilla más completa de toda la historia del club. Pero aún hay que certificar, como poco, el objetivo de los Play Off de ascenso. El Utrera se encuentra con un colchón de 6 puntos frente al quinto clasificado, pero aún quedan el doble de esa distancia por disputarse, es decir 12 puntos. Un colchón, que si la mala dinámica de resultados perdura, podría no ser tan grueso como parece.
En esta tesitura ha llegado el conjunto de Galván al parón por Semana Santa. Tiempo para reflexionar, corregir errores y comenzar con energías renovadas, ya que el calendario que resta no es sencillo.
La primera parada será Ceuta el 28 de abril. Un rival directo, muy fuerte en su campo, que quiere meterse en la pelea por el título y que actualmente se coloca a tan solo cuatro puntos del Utrera. Al fin de semana siguiente, y de nuevo fuera, se visita al San Roque de Lepe. Un equipo hecho para estar arriba pero que está peleando por salirse de puestos de descenso.
Luego llegará el único partido que resta en casa, frente al Arcos CF, otro de los equipos que se encuentran en la zona baja peleando por un puesto de salvación. Y finalmente se terminará fuera de casa frente al CD Cabecense. Un derbi histórico de la Campiña Sevillana ante un equipo ya descendido.
