
La actividad se desarrolló únicamente durante dos jornadas debido a la limitación de tiempo y a la disponibilidad del recinto, que acogía otras actividades. Desde la organización reconocieron que no fue posible llevar a cabo el montaje completo que tenían previsto inicialmente, aunque mostraron su satisfacción por el resultado final y expresaron su intención de mejorar la propuesta en futuras ediciones.
El Belén Viviente abrió al público en horario de 16:30 a 20:00 horas, con un donativo de 2 euros para adultos y 1 euro para niños mayores de cuatro años. Los visitantes pudieron disfrutar no solo de la recreación del nacimiento de Jesús, sino también de distintos puestos de artesanía y entidades sociales, como Apdis, la Asociación de la Fibromialgia o la Asociación contra el Cáncer de Utrera, entre otras.
Presencia de la Hermandad y del Ayuntamiento

Además, el alcalde de Utrera, Francisco Jiménez, recogió un obsequio por parte de la Hermandad en reconocimiento y gratitud por impulsar el Belén Viviente.
Durante el recorrido, el público pudo degustar anís La Flor de Utrera y dulces típicos de Navidad, todo ello acompañado por villancicos, la presencia de Herodes en su trono y una carpa donde los Reyes Magos de Oriente recibieron a los más pequeños.
El Belén, recreado gracias al trabajo de voluntarios y colaboradores, destacó por el cuidado en los detalles, con espacios como un obrador, una calle comercial, un huerto o una fuente, además de la presencia de animales de granja, entre ellos un caballo y un burro, que completaron la ambientación.
Desde la Hermandad ya miran al próximo año con ilusión, con el objetivo de seguir creciendo y ofrecer una experiencia aún más completa a vecinos y visitantes.










