
A las 09:00 horas, la imagen salió por la Puerta del Perdón de la parroquia de Santa María, recibida por un numeroso grupo de fieles que quiso acompañarla en su recorrido festivo por los alrededores del templo.
El repique de campanas y los sones de la Asociación Musical Utrerana anunciaron el inicio de la celebración, que volvió a reunir a cientos de vecinos en torno a esta cita histórica.
Los tres deseos
Como manda la costumbre, al paso de la Virgen se vivió el momento conocido como “las tres gracias”, en el que los devotos realizan tres peticiones confiando en que, al menos una, será escuchada.
Una imagen con siglos de historia
La talla, de origen gótico y datada en el siglo XIV, es una de las imágenes más antiguas que conserva la ciudad. Popularmente llamada la Virgen de los Tres Deseos, debe su advocación a la meseta sobre la que se levanta la parroquia. Su devoción se remonta a tiempos anteriores incluso a la Virgen de Consolación y está considerada la procesión más antigua de Utrera, por delante del Corpus Christi.
El recorrido
La procesión, breve pero cargada de simbolismo, se desarrolló en torno al templo parroquial y tuvo como puntos culminantes la salida, la calle Mota de Santa María, la calle Menéndez Pelayo, la calle Padre Miguel Román y su posterior regreso a través del Porche de Santa María. A pesar de las altas temperaturas, numerosos utreranos no quisieron perderse la ocasión de participar en esta cita que ha sabido mantenerse viva generación tras generación.












