El Vía Crucis propiamente dicho y de conformidad con el artículo 51 del Reglamento de Régimen Interno, estará organizado por el Consejo de Hermandades y Cofradías, no así el traslado al punto de inicio de la imagen a la que corresponda presidir el mismo, que correrá a cargo de la hermandad titular de la misma.
En el proyecto del Vía Crucis se informa que, al traslado será obligatoria la asistencia del Pleno del Consejo.
El cortejo estará formado de la siguiente forma: Cruz parroquial y ciriales de la hermandad titular de la imagen, en este caso, la Hermandad del Silencio. Hermanos de las distintas hermandades con cera. Representación de cada una de las hermandades, atendiendo al orden protocolario establecido en el Reglamento de Régimen Interno, con la siguiente composición: Cruz de guía o cruz penitencial, de cada una de las hermandades, escoltada por dos cirios o palermo con presidencia de tres hermanos de cada hermandad con luz, presidencia de la hermandad titular de la imagen que preside y estandarte de ésta, Junta Superior del Consejo de Hermandades y Cofradías, coro y capilla musical Cuerpo de acólitos, Imagen que preside el Vía Crucis, en este caso, Nuestro Padre Jesús Redentor Cautivo y Sacerdotes.
El acto se desarrollará dentro del mayor espíritu Penitencial y dentro de un marco de sencillez y austeridad, sin manifestaciones externas que vulneren el verdadero espíritu del que debe ir revestido.
