
La convención, promovida por el estudio utrerano DyL Tattoo, encabezado por Diego Fernández, contó con la colaboración del Ayuntamiento de Utrera y el respaldo de diversas firmas especializadas vinculadas al sector del tatuaje. Durante tres jornadas, el recinto recibió a numerosos visitantes que pudieron acceder a una programación diseñada para todos los públicos.
Tras la buena acogida de la primera edición, el evento regresó con el objetivo de consolidarse como una referencia dentro del mundo del tatuaje, convirtiendo a Utrera en un escaparate del talento artístico y de las últimas tendencias del sector. Además, la vertiente solidaria volvió a tener protagonismo gracias a un stand destinado a recaudar fondos para ayudar a María, una niña de cinco años afectada por una enfermedad en el tronco encefálico.
A lo largo del fin de semana, los asistentes presenciaron sesiones de tatuaje en directo, conocieron el trabajo de numerosos artistas invitados y pudieron descubrir diferentes estilos y técnicas dentro de esta disciplina artística. La zona de restauración, con comida y bebida a precios populares, completó una oferta que atrajo tanto a aficionados al tatuaje como a familias y curiosos.
Desde la organización han comentado que la afluencia de público es el doble respecto al año pasado, contando esta vez con climatización dentro del pabellón para combatir las altas temperaturas.
Hasta 60 tatuadores formaron parte del evento

Por supuesto, los tatuadores utreranos tuvieron un gran protagonismo representando el arte local a nivel de anfitriones del evento. Desde el Stand “Los de Utrera Tattoo”, se reivindicó la importancia del mundo del tatuaje en nuestra localidad: “En Utrera tenemos el toro bravo, la aceituna, la gallina colorá, el buen flamenco, pero también buenos tatuadores que están floreciendo de todos lados”.
En el stand se contó con la profesionalidad de grandes tatuadores utreranos como Dani de Arcenegui Tattoo y Juan Adrián Márquez “El Payo Tattoo”.

Esta es una pequeña representación de los muchos stands y tatuadores que han participado este año. Pero, si algo ha caracterizado a los participantes que han asistido este año al evento, es la profesionalidad y la seguridad con la que trabajan. Tal y como defiende Diego, si es necesario parar un tatuaje porque la persona se encuentra mal, se para: “Esta es la profesionalidad que yo pido en mis eventos, no todo vale por llevar un tatuaje al concurso, hay que saber cómo cortar siempre mirando la salud del cliente, y ellos lo consiguen”.
Otras actividades

Según palabras de Diego Fernández: “Este año hemos querido visibilizar a los comercios de Utrera y a los emprendedores y emprendedoras”.
Uno de los momentos más destacados tuvo lugar el sábado con la exposición de más de 25 vehículos clásicos en la explanada del recinto. Esa misma jornada también se desarrolló una exhibición profesional de kick boxing y posteriormente un concurso de hamburguesas que congregó a numerosos espectadores.
Asimismo, cada tarde se celebraron los concursos de tatuaje en distintas categorías, valorados por un jurado profesional. Las competiciones se desarrollaron durante los tres días de la convención y culminaron el domingo con la elección del mejor trabajo de toda la muestra.
La segunda edición de Expo Family Tattoo cerró sus puertas dejando un balance positivo tanto para la organización como para los participantes y visitantes, reforzando la apuesta de Utrera por este tipo de iniciativas relacionadas con la cultura urbana y el arte corporal.











