Cada vez que llegaba una furgoneta a las puertas del convento de las Hermanas de la Cruz y los voluntarios empezaban a descargar e ir llenando de kilos de alimentos la dependencia que para ello se había habilitado, la superiora solo podía decir “Que Dios os lo pague”, y aún era solo el comienzo pues hubo que recurrir a otra habitación más para poder seguir almacenando todos los kilos de legumbres, arroz, pasta, azúcar, galletas y litros de leche o aceite… que los utreranos fueron entregado al paso de la la Cabalgata Solidaria.
Y es que Utrera se volcó con las Hermanas de la Cruz y todas las calles del recorrido de esta vistosa caravana formada por una docena de vehículos, los músicos de las Asociaciones Musicales Muchachos de Consolación y Álvarez Quintero, abriendo el cortejo, grupos de animación, animadores, spiker… y una gran cantidad de voluntarios que no solo acompañaban la Cabalgata sino que, también, estaban situados en cada uno de los puntos fijos que se habían establecido a lo largo del extenso recorrido.
A la acción solidaria se unieron, también, voluntarios de Protección Civil, Cruz Roja, Policía Local y un gran número de personas anónimas que quisieron unirse para devolver, si cabe, la encomiable labor que las Hermanas de la Cruz hacen por Utrera y por sus necesitados.
La Cabalgata Solidaria partió de la Plaza del Altozano a las 19:00 horas y volvió a ella, en torno a las 22,30 horas; teniendo que recortar el recorrido -en sus últimos tramos- debido a que se hizo tarde.
Aún así la cantidad de alimentos que se pudieron obtener en esas horas y que se depositaron en el convento asciende a los 7.500 kilos que harán posible que las Hermanas de la Cruz sigan socorriendo a los necesitados que acuden a sus puertas.
