
Tras una semana de estancia en Sevilla con motivo de la celebración del II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular y después de haber formado parte de la Procesión Extraordinaria de clausura del mismo, la Virgen de Consolación regresó a Utrera este lunes, 9 de diciembre.
La patrona de la ciudad y Alcaldesa Perpetua llegaba a la capilla de Fátima desde donde comenzó el recorrido de regreso a su Santuario.
Delante y abriendo el cortejo, casi 300 músicos, de diferentes formaciones musicales capitaneados por la Agrupación Musical Muchachos de Consolación ponían los sones a esta procesión que seguía un itinerario poco usual.
A la salida de la Capilla de Fátima la Virgen seguía por Luis Vives y calle Zorrilla, para seguir por Francisco Salzillo, Santiago Apóstol, y adentrarse en las calles Canarias, Levante y Castilla para llegar a Blas Infante, Avenida de Los Naranjos y Juan XXII donde, de nuevo, la llegada al Centro de Participación Activa de Mayores fue uno de los puntos destacados con los cantos del Coro del centro a la patrona de Utrera.
De Juan XXIII se dirigía hasta el Paseo de Consolación para emprender el camino de regreso para llegar al Santuario.
Rodeada del fervor y las ganas de verla de nuevo en Utrera, la Virgen saludó a las casas hermandad del Rocío y de Muchachos de Consolación y se encendieron bengalas de colores haciendo recordar cómo sería la antigua romería de Consolación.
Nuestra Señora de Consolación fue portada en andas en este corto recorrido, estando mucho más cerca de los utreranos que la esperaban tras su ausencia.
Y en la recogida no cabía nadie más, impresionante cómo Utrera quiso estar con Ella hasta el final. Final que junto a los cantes dedicados a Consolación se escucharon los fuegos artificiales que una vez ponían el colofón al regreso de la Virgen a su templo.








