Uvitel
Utrera

Utrera brinda un esplendoroso recibimiento a su Hermandad del Rocío

El olor a romero, los volantes y devoción inundó en la tarde del jueves 23 las calles de Utrera de manos de los rocieros, que tras una semana de romería y peregrinación, volvía a su pueblo con tanto cansancio como satisfacción.

Algo más temprano que otros años, el amplio cortejo encabezado por los caballistas se adentraba en el casco urbano a través de la Barriada de la Fontanilla. Le seguía la Junta de Gobierno presidida por su Hermana Mayor, Antonia Ordóñez, que culminaba así su primer camino en posesión del cargo. Otros muchos romeros, a pie o en carros, llenaban el ambiente de alegría y cantes por sevillanas en torno a la carreta del Simpecado.

La primera parada obligada tenía lugar en plena Plaza del Altozano, a las puertas de la Capilla de San Francisco, donde los aguardaba una representación de la Hermandad de la Vera Cruz y Santo Entierro. Tras los rezos y los vivas emprendían de nuevo el camino hacia el punto más significativo del recorrido, la confluencia entre Álvarez Hazañas y San Juan Bosco.

Allí se había dado cita un buen número de utreranos, que fueron testigos privilegiados de la petalada infinita que brotaba de los balcones de ‘Casa Juanito’, que habían sido engalanados con esmero para la ocasión. Un coro de adultos acompañó el momento con sevillanas y la Salve Rociera sin que dejasen de llover pétalos de colores sobre la carreta utrerana. Los vivas pusieron fin a este instante sublime.

Y sobre esa alfombra de flores avanzó el cortejo hacia la Vereda, con parada en la Capilla del Carmen donde se encontraba una representación de la Hermandad de los Estudiantes y de la Asociación de María Auxiliadora; y seguidamente en la Capilla de San Bartolomé, donde fueron recibidos por varios miembros de la Hermandad del Jesús Nazareno.

Así, trazando un lazo de unión entre algunas de las más importantes devociones utreranas emprendió el último tramo hasta llegar a su sede canónica, la parroquia de San José. El tempranero regreso hizo que tuvieran que esperar a las puertas hasta que concluyera la misa, para luego despedir con vivas y rezos una semana de vivencias. Ya solo resta aguardar un año de espera hasta poder reencontrarse con la Blanca Paloma en el mágico lunes de Pentecostés.

Artículos relacionados

El curso escolar 2026-27 arranca en Utrera con cerca de 9000 alumnos de diferentes etapas educativas

kX1cL1bB7r

El Parque de Consolación será reforestado con árboles de copa ancha en la parcela de juegos infantiles

kX1cL1bB7r

El escritor Alejandro Palomas llega de la mano de la Caja Rural para presentar en Utrera su nuevo libro: “Casa”

kX1cL1bB7r
Ir al contenido