El Potaje Gitano ha vuelto a ser protagonista de la noche del último sábado del mes de junio en la que se ha celebrado la sexagésima primera edición del festival flamenco, el más antiguo de España.
En esta ocasión no contó con tanta afluencia de público como en anteriores ediciones contabilizándose en el entorno de un millar y medio los asistentes a este evento organizado por la Hermandad de los Gitanos de Utrera.
Tras la presentación del periodista y escritor Antonio Ortega, abrió la noche la actuación del cantaor flamenco Miguel Flores “Capullo de Jerez” que en un gran inicio dio muestras del gran domino que tiene de los distintos palos del cante. Ofreció un repertorio de un flamenco en sus estilos de fandangos, soleá y bulerías entre otros ganándose a un público que estaba deseoso de escuchar cante del bueno como el ofreció el artista jerezano.
Tras este, llegaba al escenario montado en el patio del colegio salesiano, “La Cañeta de Málaga”, veterana artista nacida en 1936, que regaló un recital de gran calidad artística, con el acompañamiento de su cuadro familiar, el gran Antonio Soto a la guitarra, José Salazar, cantaor veterano y esposo de la artista, Loli Cañeta y Kiko el Tiriri. El público entregado premió con una larga ovación a la popular artista.
Con un público muy metido en festival, llegó el turno de Pedro Heredia “El Granaíno” con el acompañamiento musical de la guitarra de Patrocinio hijo, ofreció una de las mejores actuaciones de la noche. “El Granaíno” demostró su calidad sobre escenario y un gran dominio y capacidad de adaptación para interpretar las distintas variedades del cante ofreciendo un recital variado y completo.
Y tras ello llegó la hora de servir el popular Potaje Gitano que da nombre al festival flamenco y que sirvió de antesala para el acto central de homenaje al artista flamenco Miguel Funi. Sencillo acto en el que intervino como mantenedor el periodista Manuel Bohórquez realizando una breve semblanza del homenajeado. También participaron el delegado de Cruzcampo y el alcalde de Utrera además del hermano mayor de la Hermandad de los Gitanos. Todos bajaron del escenario a excepción del protagonista de la noche, Miguel Funi, que regaló a los asistentes unos breves pero intensos destellos de su arte.
La segunda parte del LXI Potaje Gitano de Utrera la abría la actuación del grupo “Gitanos de Utrera” con la intervención de artistas como Jesús de la Frasquita y el baile de Sofía Suárez, Jesús de la Buena, Nico Peña y Gaspar de la Teresa, Manuel de Angustias, Encarni Jiménez, Joselito Chico, el pequeño José Suárez y “El Cuchara”.
El broche de oro lo ponía la bailaora Manuela Carrasco que con la ausencia de superficialidad o exageración, impregnó de la elegancia incorruptible de su estilo su actuación. Majestuosa y sublime en su registro habitual, destacándose la guitarra de su esposo Joaquín Amador y la voz de su hija Samara en un numeroso atrás.
