En la pasada madrugada del 20 al 21 de noviembre entre las 1:00 y las 5:00 horas de la madrugada se realizó un robo en los Talleres Hermanos Castejón, IVECO, en el que dejaron numerosos destrozos tanto materiales como sentimentales.
Luis Castejón contaba como lo llamaron sobre las 5:00 horas de la madrugada informándole de que la puerta del taller estaba abierta, personándose enseguida a las instalaciones encontrándose con la sorpresa de la falta de la caja fuerte, algunos coches y las instalaciones destrozadas.
Luis comenta que lo sucedido y lo bien organizado que estuvo el delito levanta todo tipo de sospechas en este sentido. Por ello, la policía está investigando si el robo pudo contar con el apoyo participación de personas cercanas o con conocimientos sobre la empresa.
Según aparentan los hechos, los ladrones cogieron la caja fuerte que se encontraba en una oficina de la primera planta, utilizando una barra del taller para hacer palanca, desmontando el mueble donde se encontraba y arrastrando la caja fuerte de 3.000 kilos hasta la escalera, allí la empujaron destrozando los escalones y el suelo, utilizando una carretilla elevadora Fenwick para desplazar dicho peso hasta la puerta.
En la caja se encontraban todos los documentos de los 50 años de la empresa, datos familiares, recuerdos de cuando se fundó el taller en periódicos y datos históricos que no se volverán a recuperar.
Además del robo de la caja fuerte, sustrajeron varios vehículos; una furgoneta sin matricular, otra matriculada y un Alfa Romeo rojo. Este último apareció al día siguiente aparcado a 200 metros del taller con la puerta rota.
Sumando a los destrozos ocasionados en las instalaciones cabe destacar que también robaron los discos duros de las grabaciones de las cámaras de seguridad, que se encontraban en un cuartillo donde sorprendentemente se podía apreciar las huellas de los ladrones entre ellas uno de menor dimensión a las de un adulto, todo esto hace pensar que entre el grupo de ladrones, que la policía cree que puede ser de 8 a 12 personas, hubiera un niño entre ellos.
La sospecha aumenta cuando se descubre que entre algunas herramientas extraídas también se ha robado una puntilla de torero que guardaba un trabajador en un sobre y unas entradas para un concierto que rompieron y volvieron a dejar en el sobre.
Todo ello hace pensar que los ladrones sabían donde estaba todo ubicado como las llaves de los coches sustraídos, la caja fuerte y las cámaras de seguridad que se encontraban en sitios de difícil acceso, una sospecha que mantiene Luis Castejón y la policía sobre lo cercano que podría estar la persona encargada de tal robo.
En estos momentos se están analizando las imágenes de una segunda cámara de seguridad que no consiguieron anular los ladrones para poder hacer esclarecer los hechos. Unos daños económicos a una emblemática empresa familiar utrerana que en estos momentos está, a pesar de la crisis, en un proceso de expansión declarando Luis que la empresa seguirá mas fuerte que nunca pese a que lo perdido en este robo no podrá ser recuperado nunca.
