Un incidente desafortunado vuelve a dejar al descubierto algunas de las deficiencias de accesibilidad en la estación de Renfe en Utrera.
Era el pasado 23 de febrero por la noche, cuando un joven de 33 años, usuario de silla de ruedas, se vio atrapado en un andén sin posibilidad de salir debido a la falta de funcionamiento del montacargas o ascensor destinado para su movilidad.
La situación se tornó crítica cuando el único montacargas operativo estaba en el andén opuesto al que se encontraba el joven. Con pocas opciones a su disposición, la madre del afectado no dudó en llamar a la Policía Local en busca de ayuda.
Ante la ausencia de trabajadores o autoridades ferroviarias, la Policía Local intervino para asistir al joven en silla de ruedas.
La solución improvisada implicó el esfuerzo de seis personas, quienes transportaron al joven y su silla de ruedas por las escaleras, exponiéndolos a situaciones de riesgo y demostrando la grave falta de consideración hacia las personas con movilidad reducida.
La madre del joven, ha declarado a los servicios informativos que se encuentra impotente ante la situación y por eso ha decidido hacer pública esta experiencia, denunciando “el trato inhumano y la falta de accesibilidad que enfrentan las personas con discapacidad en las infraestructuras públicas”.
