
La Noche de San Juan convirtió numerosos puntos del municipio en escenarios de encuentro donde barriadas, peñas y colectivos ciudadanos organizaron sus propias celebraciones, manteniendo una tradición que ha ido transmitiéndose de generación en generación y que continúa siendo una de las manifestaciones populares más representativas del inicio del verano en Utrera.
Los conocidos como «Juanes» volvieron a acaparar todas las miradas. Estos muñecos, confeccionados de forma artesanal por los propios vecinos, reflejaban con ingenio, humor e ironía personajes populares, asuntos de actualidad o escenas cotidianas. Antes de su quema, muchos de ellos permanecieron expuestos para que el público pudiera contemplar el trabajo realizado durante las semanas previas, despertando el interés y las fotografías de numerosos asistentes.
La programación estuvo acompañada de comidas y convivencias vecinales, música, actividades festivas y reuniones familiares que llenaron las calles de ambiente durante toda la noche. La implicación de asociaciones, peñas y colectivos ciudadanos volvió a resultar fundamental para hacer posible una celebración marcada por la participación y el carácter popular.
¿Qué barriadas participaron?

En el caso de la zona de Muñoz Grande, se apostó por una temática moderna. Siguiendo la moda viral de los Therians, personas que se identifican a nivel psicológico o espiritual con los animales, el Juan representa a estos seres junto al cartel “Therian en Utrera”. En esta misma zona, se realizó una convivencia entre los vecinos que viven allí, con un sorteo incluido donde los ganadores posaron ante las cámaras.
Fue más movida la noche vivida en la Peña de Las Veredillas. Allí, el baile y el cante inundaron a los vecinos de la mano de Nueva Sabrosura Show, una orquesta que hizo partícipe al público de las distintas canciones interpretadas en directo, entre ellas el mítico baile del serrucho. En muchos de los bailes brillaron pequeños y mujeres, que siguieron los pasos y movimientos del líder de la orquesta. Respecto al Juan quemado en la zona, se trata de un individuo sentado en su mesa con el móvil y la bebida, una desenfadada propuesta acompañada, como no, de una caja que invita a los asistentes a quemar todo lo negativo escribiendo papeles que serán quemados posteriormente.
En la Peña Barcelonista, por su parte, la fiesta fue conducida por el DJ Ruben Santos en la animación y por Javi Perez al sonido. La programación se completó con el rap por parte de Drako Drk y Frappo, la mesa del arte del flamenco utrerano y el arte y talento del cantautor Carlos Kavila. En esta peña, la quema la protagonizó el mítico personaje de dibujos animados, Pedro Picapiedra, subido en su icónico coche.
La barriada La Gordilla – Los Dolores no se quedó atrás. Allí se quemó uno de los Juanes más impresionantes de este año: un gran barco pirata hecho mediante materiales reciclados, pintura al agua ecológica, madera y cartón que, según la presidenta de la asociación, Elisabeth Sánchez, se trata de “un Juan que ha conllevado un arduo trabajo por parte de toda la Junta, hemos tardado un mes y medio en hacerlo”. Además, Eli comentó que la idea, aunque surgió de ella, no hubiera sido posible sin la entrega de todos los vecinos.
Quema de Juanes

El desarrollo de la fiesta transcurrió sin incidencias destacables gracias al dispositivo coordinado por el Ayuntamiento de Utrera, en el que participaron distintas delegaciones municipales para garantizar tanto la seguridad como el correcto funcionamiento de las diferentes celebraciones repartidas por el municipio.
Una vez más, la Fiesta de los Juanes confirmó su capacidad para reunir a la ciudadanía en torno a una costumbre que combina tradición, sátira, creatividad y convivencia, reafirmándose como una de las celebraciones más emblemáticas y queridas del calendario festivo utrerano.


























