La plaza de toros de Utrera acogió este sábado una novillada sin caballos solidaria, organizada en beneficio de la asociación ANDEX, que apoya a padres y niños con cáncer. A pesar de que el aforo apenas alcanzó un tercio de su capacidad, el público respondió con calidez y respeto a una jornada cargada de emoción.
Se lidiaron novillos de la ganadería de Agustín Lunar, de comportamiento desigual, lo que condicionó en parte el desarrollo de las faenas.
El primero en actuar fue Agustín de Antonio, de la Escuela Taurina de Sevilla. Mostró soltura con el capote y firmó una faena con la mano derecha que, aunque elegante, careció de mando. Mató de estocada trasera y fue premiado con una vuelta al ruedo.
El segundo novillero, Javier Torres “Bombita”, de la Escuela de Ubrique, dejó buenos lances a la verónica y unas chicuelinas muy ceñidas. Pese a que el novillo no se entregó, logró una faena con sabor. Remató con manoletinas, y aunque fue cogido al entrar a matar, no sufrió heridas. Cortó una oreja tras descabellar al segundo intento.
Manuel Troncoso, de la Escuela de Utrera, tuvo enfrente al novillo más complicado de la tarde. No pudo lucirse de capa, pero durante la faena logró algunos naturales destacados, dentro de una labor marcada por el esfuerzo y la entrega. Fue cogido en varias ocasiones y tras varios intentos con la espada, dio una vuelta al ruedo.
El turno de Juan Moreno, de El Puerto de Santa María, estuvo marcado por las dificultades de un novillo con embestidas descompuestas. Aunque dejó algún natural reseñable, su falta de oficio se notó. Falló con la espada y fue despedido con algunas palmas.
Cerró la tarde David Ramírez, de la Escuela de Utrera. Toreó con gusto a la verónica y comenzó una faena a la que le faltó acople y decisión. Lo más destacado llegó con la diestra, pero no tuvo suerte con la espada. Se despidió entre palmas del público.
