Nadie quiso faltar a la entrega de los Mostachones de Oro correspondientes al ejercicio 2013, y es que después de algunos años volvían a entregarse dos distinciones al lograrse el quorum suficiente de los componentes de la Orden el pasado 22 de febrero, fecha en la que se reunió en las vísperas de la fiesta del Patrón de Utrera.
Antonio Cerdera, presidente de la Orden del Mostachón abrió el acto, en un año especial para ellos por celebrarse los cincuenta años de la fundación de dicha Orden. Haciendo un poco de historia, Cerdera, recordó aquel “mágico” 1964 cuando un frupo de representantes de los medios de comunicación de la ciudad entendieron la necesidad de crear una distinción, ajena a instancias oficiales, que premiara a aquellos que en el transcurso de su actividad hubiesen desarrollado una labor en pro del nombre de Utrera. Así nació el Mostachón de Oro que a los largo de estos cincuenta años no ha desaparecido sino que al contrario se ha consolidado y prestigiado esta distinción con gran arraigo en “el alma de nuestra ciudad”.
Cerdera tuvo un recuerdo especial para el único miembro fundador vivo, Fermín Vaquero, ausente en esta edición por el reciente fallecimiento de su esposa y anunció el acto de celebración de esta efeméride previsto para el próximo 19 de septiembre que servirá de homenaje a todas las personas e instituciones distinguidas con este prestigioso galardón, así como a los que han formado parte de esta institución a lo largo de estos años. También se presentará un libro, con el patrocinio de la Caja Rural de Utrera, que recogerá la historia de la Orden que es “pequeña historia parte de la ciudad”.
Tras la lectura al acta de concesión por parte de Sergio Sierra, en representación del Secretario de la Orden, Telmo Sánchez realizó el ofrecimiento del Mostachón de Oro por la labor realizada en los últimos años a la Asociación Juvenil Aldaba. Comenzó su discurso con el recuerdo a Don Bosco y su dedicación a los jóvenes que sigue la Comunidad Salesiana en su trabajo por los niños, juventud y los más desfavorecidos de la ciudad. Recorrió la historia de la Asociación que nació en 1985 por iniciativa de don Alonso Vázquez con el nombre del Oratorio y que continuaron Manolo Parra ( que cambió el nombre por Aldaba) y Manolo Cantalapiedra a los que, Sánchez, tuvo presentes en el ofrecimiento de este merecido galardón.
Desde aquella liga de fútbol, talleres de manualidades , periódico o los campamentos hasta llegar a la labor que la Asociación Juvenil Aldaba viene desarrollando desde hace un año, en la barriada de La Paz, que han llamado “No dudaría en volver a reír” dentro del Programa de Educación no formal para niños y niñas en riesgo de exclusión y que ha sido distinguida por la Orden del Mostachón.
Fue la presidenta de Aldaba, María Fabera, quien recogió la distinción de manos de Antonio Cerdera y agradeció a todos la colaboración y el reconocimiento avisando a todos que esta labor “no ha hecho más que empezar” a pesar de estar desarrollándose desde hace casi treinta años en Utrera.
Eduardo González de la Peña, Secretario de la Orden, ofreció la distinción concedida a los Picadores de Utrera de los que dijo “herederos de los garrochistas utreranos de la Batalla de Bailén”. Y es que la tradición de los picadores en esta ciudad es tan antigua como la del toro bravo y las ganaderías y que ha propiciado las familias y dinastías de picadores que pasean el nombre de la ciudad acompañando a las primeras figuras del toreo.
El alcalde hizo entrega del Mostachón de Oro a la trayectoria a Aurelio Cruz, en representación de los picadores de Utrera, quien agradeció dicho reconocimiento. Su hijo, Aurelio, comunicó al público asistente que la intención de la Asociación de picadores ha decidido donar el Mostachón de Oro a la Virgen de Consolación al ser su patrona.
Francisco Jiménez, alcalde de Utrera, puso el punto final a esta ceremonia en la que felicitó tanto a los premiados como a la Orden del Mostachón por sus cincuenta años de vida. De los Picadores destacó la “humildad” que les ha caracterizado siempre puesta de manifiesto en el hecho de donar a la Virgen esta distinción. De los salesianos dijo que “dan más a Utrera que la ciudad a ellos” en alusión clara a la labor de Aldaba en la barriada de La Paz, mientras que a la Orden le atribuye el ser pionera, pues representan a la sociedad civil, en la entrega de reconocimientos desvinculada de otras instituciones.
Jiménez, aprovechó la ocasión, para invitar a todos a la feria que aunque empieza el día 5 en el real ya se está viviendo “desde hace quince días”, destacando, también, la salida extraordinaria de la Virgen de Consolación en el Rosario de la Aurora del 8 de septiembre.
