
La iniciativa está impulsada por la Fundación Agroecosistema y auditada por la empresa de certificación SOHISCERT. El acto tuvo lugar en la Finca La Cañada y reunió a un nutrido grupo de profesionales del sector, entre ganaderos, técnicos, asociaciones, representantes institucionales y miembros de la administración pública.
Durante la apertura institucional, el presidente de la Fundación Agroecosistema, Eduardo Merello Álvarez, destacó la importancia de reconocer el trabajo que ya realizan numerosas explotaciones ganaderas que aplican altos estándares de bienestar animal en su actividad diaria. En este sentido, subrayó la necesidad de contar con herramientas que permitan demostrar de manera objetiva ese compromiso con la ganadería ecológica y la ganadería extensiva.
Tras su intervención se proyectó el documental que da sentido al sello BAGE, una pieza audiovisual realizada por UVITEL centrada en explicar la esencia de la ganadería extensiva y el origen de esta certificación, concebida para visibilizar un modelo productivo cada vez más valorado por la sociedad.

El componente técnico del sello fue abordado por los auditores de SOHISCERT, Ángel López Rincón y Eduardo de la Serna Fito, quienes explicaron el pliego de condiciones y el proceso de certificación. Ambos destacaron el rigor técnico del sistema y su adaptación a la realidad de la ganadería extensiva.
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue el testimonio de Blanca Entrecanales Domecq, presidenta de Dehesa El Milagro, quien defendió la necesidad de avanzar hacia modelos productivos coherentes con el bienestar animal y capaces de trasladar ese valor al consumidor final.

La jornada concluyó con un espacio de intercambio entre los asistentes, en el que se puso de manifiesto el interés y la implicación del sector en torno a una iniciativa que nace con vocación de futuro y con el objetivo de responder a una demanda creciente: garantizar y demostrar el bienestar animal en la producción ganadera extensiva.
Sobre BAGE
La ganadería es una actividad con una historia de alrededor de 12.000 años estrechamente ligada al desarrollo de la humanidad y a la alimentación de las sociedades. A lo largo de este tiempo ha proporcionado alimentos esenciales como carne, leche, queso o miel, además de materiales como la lana o el cuero.
En la actualidad conviven dos modelos principales de producción: la ganadería extensiva, heredera de esa tradición, y la ganadería industrial o intensiva. En el sistema extensivo, los animales viven en libertad, pastan en espacios naturales y desarrollan comportamientos propios de su especie, mientras que el modelo intensivo se basa en la producción masiva con animales concentrados en espacios reducidos.

La certificación se basa en el estándar europeo de bienestar animal recogido en el reglamento de producción ecológica y en distintas figuras de calidad. Este modelo se sustenta en cuatro principios: un espacio vital adecuado para los animales, buenas condiciones sanitarias, una alimentación apropiada y la posibilidad de interactuar con otros animales de su misma especie.
Las explotaciones que cumplen estos requisitos pueden acceder a la certificación BAGE, que además pone en valor el papel de la ganadería extensiva en la conservación de ecosistemas como dehesas, prados o pastizales, así como su contribución al mantenimiento de la vida rural y a la prevención de incendios forestales.
El proyecto también apuesta por la colaboración con certificadoras, asociaciones de razas autóctonas, consejos reguladores y cooperativas, con el objetivo de facilitar el acceso de las explotaciones al sello mediante procedimientos más ágiles y con menor carga burocrática.









