Con el objetivo de enaltecer la efeméride de la llegada del Santo Crucifijo de los Milagros en 1815 a la Parroquia de Santa María de la Mesa, en el seno de la Hermandad surgió la idea de realizar este simposio en torno a la figura central del Señor de Los Milagros.
Para ello reunieron, el pasado viernes 19, a seis historiadores e investigadores que aportaron importantes conocimientos después de varios meses de trabajo.
Seis ponencias recorrieron diversas vertientes alrededor de los crucificados, especialmente el titular de la Hermandad, la historia de Utrera en 1815, la devoción o el importante hecho del traslado del Santo Crucifijo de los Milagros a la Parroquia de Santa María de la Mesa desde la Capilla de Santa Catalina de la calle de los Negros.
Comenzó la exposición el historiador Antonio Cabrera Carro que presentó un estudio iconográfico e icológico de los crucificados, teniendo presente de manera especial al Cristo de los Milagros, con el título “ El Santo Crucifijo de los Milagros, una imagen para evangelizar a los fieles”.
“El Santo Crucifijo de los Milagros de Utrera: semblanza histórico – artística”, era el nombre de la ponencia de Salvador Hernández en la que realizó un análisis artístico de la imaginería del crucificado en el siglo XVI, que es la centuria en la que se cree, con bastante probabilidad, fue creado el titular de esta Hermandad.
José Manuel Aguilar presentó el itinerario que recorre la actividad devocional en pos del Santo Crucifijo en el que señaló los retablos de madera que el hombre ha proporcionado para el fomento de su culto, bajo el nombre: “Santo Cristo de los Milagros: Itinerario de una devoción utrerana”.
La ponencia “La devoción al Santo Crucifijo de los Milagros (un ejemplo de 1731 – 1733)”, que estuvo a cargo de Antonio Cabrera Rodríguez ahondó en esa devoción, que ha quedado patente en las diversas vicisitudes que pasó la hermandad por tratar de obtener, de la curia, el reconocimiento a la labor bienhechora de un devoto en la Utrera dieciochesca.
“1815. Utrera tras la guerra de los franceses”, era la ponencia que Eduardo González de la Peña presentó y que trasladó a los asistentes a la Utrera de ese momento histórico, recorriendo en su ponencia las calamidades de la posguerrra y los hechos más importantes de aquel año histórico.
Concluyó Julio Mayo con “Traslado del Cristo de los Milagros a la Parroquia de Santa María (1815)”, en la que desarrolló aquel acontecimiento trascendental para la historia de la Hermandad que supuso el traslado del santo Crucifijo desde la capilla de Santa Catalina de la calle los Negros a la flamante capilla del Sagrario de la Parroquia de Santa María de la Mesa en 1815, efeméride de la que se cumplen los doscientos años.
