
El acto, celebrado a las 13:00 horas en uno de los templos más emblemáticos de la ciudad, reunió a cofrades, fieles y numerosos vecinos que quisieron asistir a una cita marcada por la reflexión y el recogimiento en torno al misterio eucarístico.
La exaltación estuvo pronunciada por Miguel Ángel Falcón Peña, hermano mayor de la Hermandad de la Quinta Angustia, quien ofreció una intervención centrada en la importancia de la Eucaristía como eje de la vida cristiana y como símbolo de fe, entrega y comunión para los creyentes.
Antes de su intervención, fue presentado por Ana del Pilar Rubio Monrové, encargada de glosar su trayectoria dentro del ámbito cofrade y de destacar su vinculación con la vida de hermandad en la ciudad: “Nació en Utrera y se crió como un niño feliz, siendo hermano desde su nacimiento de la Hermandad de la Quinta Angustia”, comentó Ana del Pilar.
Además, Ana del Pilar comentó que desde pequeño alternaba su vida cofrade como nazareno, costalero y capataz en los corpus de Santa María y Santiago, en el paso del niño Jesús y actualmente mandando el paso de la Virgen de los Ángeles.
Por último, Ana del Pilar lo definió como un “hombre entregado a su Quinta Angustia, honesto y leal, alguien que siempre cumple su palabra, buen hijo, buen hermano y mejor Hermano Mayor”.
Exaltación a cargo de Miguel Ángel Falcón

Miguel comentó que esta no es su primera vez, ya que en el año 2001 tuvo el honor de pronunciar la primera Exaltación Eucarística organizada por el Consejo Local de Hermandades y Cofradías de Utrera, momento donde alzó un recuerdo hacia Manuel Peña Narváez.
Miguel Ángel Falcón realizó así una Exaltación Eucarística cargada de fe y de amor hacia Cristo: “Cuando uno comulga recibe el cuerpo de Cristo, y qué privilegio tan inmenso poder acercarse al altar y dejar que el mismo Cristo repose en nosotros, los poderosos de la tierra jamás podrán comprar ese instante”.
Tras la exaltación, el sacerdote José Diego Román resaltó la importancia de la eucaristía para cerrar el acto.
El encuentro contó además con el acompañamiento musical de la Camerata de la Asociación Musical Álvarez Quintero, cuyas interpretaciones contribuyeron a realzar el carácter solemne de una ceremonia que volvió a convertirse en uno de los actos destacados del calendario previo a la celebración del Corpus Christi en Utrera.
Con esta exaltación, el Consejo de Hermandades y Cofradías mantiene viva una tradición consolidada en la localidad, ofreciendo cada año un espacio para la meditación y la profundización espiritual en torno al sacramento de la Eucaristía.






