Uvitel
Utrera

Salvador de Quinta dio la bienvenida al Mayo Mariano con un pregón cargado de sentimiento y vivencias

Con la intención de narrar a los presentes su experiencia en la Virgen, Salvador de Quinta Garrobo se subía en la mañana del domingo 21 a las tablas del Teatro Municipal ‘Enrique de la Cuadra’ para pronunciar el Pregón de las Glorias de María, que marca el inicio del Mayo Mariano.

Alfonso Jiménez Ballesteros fue el primero en tomar la palabra ante el Simpecado de María Auxiliadora y los allí presentes para presentar al pregonero, destacando en primer lugar su especial vinculación con el teatro.

Realizó un certero retrato de Salvador destacando su calidad humana por encina de todo, pero sin dejar a un lado la manera en que lo ha marcado su familia “cristiana, sencilla y utrerana”, su barrio de Santa María, su pasión por el periodismo y la escritura y sus devociones: la Virgen de Consolación cuya hermandad preside en la actualidad, Jesús de la Vereda y Ntra. Sra. de las Angustias “a la que cada Viernes Santo acompaña bajo el antifaz como maniguetero”, María Auxiliadora a la que aprendió a amar en la casa salesiana y otra de carácter mundano pero igualmente intensa, el Sevilla F.C.

Jiménez Ballesteros, que tuvo la oportunidad de trabajar junto al pregonero en preparativos para el Cincuentenario de la Patrona, fue aportando datos personales y profesionales para terminar con una oración adaptada para el pregonero.

Salvador comenzó dedicando unas palabras al nuevo Papa Francisco, destacando su “alegría, humildad, compasión e idea de justicia” y dando gracias a la Virgen de Consolación; la imagen que sin duda marcaría este pregón.

Fiel a su intención de narrar su experiencia mariana, quiso hacer una excepción e incluir en su recorrido por las advocaciones de Gloria a Nuestra Señora de las Angustias, la primera Virgen que despertó su devoción siendo niño.

El pregonero se fue sirviendo de reflexiones, críticas, metáforas toreras y divertidas anécdotas para recorrer cada una de las advocaciones de gloria y de los recuerdos ligados a ellas. Así, recordó “aquel domingo del 73 que empezó con la alegría de la romería de Fátima y terminó en tragedia griega, cuando el regresar de la romería en la que junto a otros niños de la Hermandad del Jesús había instalado un quiosquillo, recibió la dura noticia del descenso del Sevilla a segunda división”.

Esta anécdota le sirvió para hablar de la devoción a Fátima, que nació en el barrio de las Veredillas, de las vicisitudes que han soportado sus devotos hasta ser nombrada hermandad, de los cambios de ubicación, de la constancia y el trabajo de personas como Antonio Panadero.

Continuó con la Advocación de Rocío, poniendo de relieve el parentesco que une a la Patrona de Almonte con la de Utrera, pues “la romería del Rocío tomó auge cuando Carlos III prohibió la de Consolación, y lo que venía a Utrera hasta el siglo XVIII se fue al Rocío”. Todo para hacer ver a la Hermandad del Rocío de Utrera que “no es un número más, que no es la 68 de las hermandades sino la primera delante de la primera”.

Y de la Virgen Marismeña pasó a la “bendita flor de mayo” que custodia la casa salesiana, Mª Auxiliadora. En torno a ella, llegaban a su mente otras tantas vivencias cargadas de fe y sentimiento, como el momento en que todos los asistentes al entierro de Don Antonio Martín cantaron al unisono y con lágrimas en los ojos el himno ‘Rendidos a tus plantas’.

El pregonero tampoco se olvidó a aquellas Vírgenes que permanecen dormidas, silentes y latentes en antiguos altares y que son, según sus palabras “la metáfora del tiempo y una lección de humildad ante la soberbia del hombre”. Desde ellas fue caminando entre versos y recuerdos hasta la Virgen de agosto ‘Santa María de la Mesa” para dedicar la última parte a su adorada Virgen de Consolación.

Uno de los momentos más significativos y que marcarían su vida y su fe, fue precisamente cuando su padre le mostró el himno de la Coronación que había escrito para la del barquito en la mano, momento en que supo que la Virgen de Consolación era importante para su familia que le sirvió- según reconocía desde el atril- para conocer más a su padre.

Desde niño ha caminado siempre de la mano de la patrona de Utrera siendo hoy Hermano Mayor de la Hermandad de la que se titular y gran conocedor. Por ello, quiso aprovechar para hacer un llamamiento a de colaboración a todos los utreranos que tanto rezan y quieren a la Virgen.

Finalmente recordó el V Centenario de la llegada de la Virgen a Utrera y la intensidad con que vivió los actos programados desde su papel de comisario de tan importante efeméride. “Cuantas veces recordé a mi padre y a mi tío Valentín, cuantas veces tuve que tragarme las lágrimas…”, reconocía con emoción.

Por último, habló de la enfermedad que padece desde hace años, la leucemia “no como castigo sino como algo que le ha hecho acercarse más a la Virgen y a vivir mejor que nunca”.

Y como broche de oro, de nuevo unas palabras a la Virgen de Consolación.

El Pregón de las Glorias 2013 contó con el acompañamiento de la Asociación Musical Álvarez Quintero, que interpretó las marchas ‘Tú mi Auxiliadora’ y el Himno de la Coronación de Nuestra Señora de Consolación, Himno de Andalucía y la marcha Real ante un teatro que no llegó a llenarse.

Artículos relacionados

El curso escolar 2026-27 arranca en Utrera con cerca de 9000 alumnos de diferentes etapas educativas

kX1cL1bB7r

El Parque de Consolación será reforestado con árboles de copa ancha en la parcela de juegos infantiles

kX1cL1bB7r

El escritor Alejandro Palomas llega de la mano de la Caja Rural para presentar en Utrera su nuevo libro: “Casa”

kX1cL1bB7r
Ir al contenido