El II Congreso Nacional de Hermandades de los Gitanos, que se celebrará en Utrera entre los días 26 y 28 de septiembre, contará con un respaldo de gran relevancia institucional: Su Majestad el Rey Felipe VI ha aceptado la Presidencia de Honor del encuentro. La decisión de la Casa Real ha sido recibida con enorme satisfacción por parte de la Hermandad de los Gitanos de Utrera, entidad organizadora del evento, que ha expresado su “profundo agradecimiento” por este gesto.
La aceptación del monarca supone un reconocimiento al esfuerzo realizado en la preparación del congreso, además de destacar el papel de estas hermandades como referentes de convivencia, identidad cultural y compromiso social. El apoyo de la Corona otorga al congreso una especial trascendencia y subraya su dimensión nacional.
600 aniversario de la llegada del pueblo gitano a España
La cita, que tendrá lugar en una ciudad considerada cuna del flamenco, coincide con la conmemoración del 600 aniversario de la llegada del pueblo gitano a España, una efeméride que convierte este encuentro en un espacio único para la reflexión, el diálogo y la reivindicación del legado histórico y cultural de la comunidad gitana.
Durante los tres días de celebración, el congreso abordará cuestiones clave como la historia de las hermandades gitanas, su papel actual en la sociedad, el impulso de la pastoral gitana y el desarrollo de iniciativas orientadas a la convivencia y a la acción social. Una agenda que combina la devoción cristiana con la riqueza de las tradiciones calés.
El Comité de Honor que acompaña a esta cita está integrado por destacadas personalidades: además de la Presidencia de Honor de Felipe VI, forman parte el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses; el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla; y el alcalde de Utrera, Francisco Jiménez Morales. Desde la Hermandad de los Gitanos se ha subrayado que este respaldo institucional “engrandece el congreso y pone de relieve la importancia que la Corona concede a la riqueza cultural y social aportada por el pueblo gitano a lo largo de la historia”.
