La Hermandad de los Milagros celebró el pasado domingo 15 de marzo la decimoquinta edición de su Pregón Audiovisual, un acto ya plenamente consolidado dentro de la Cuaresma utrerana y que, año tras año, sirve como antesala espiritual para los días grandes de la Semana Santa.
El evento tuvo lugar a las 12:30 horas en el colegio El Divino Salvador (Salesianas) de Utrera, donde numerosos asistentes se dieron cita para disfrutar de esta propuesta que combina palabra e imagen para acercar el sentir cofrade.
Rafael Rodríguez Girona transmitió el sentimiento cofrade

El acto arrancó con música en directo con especial protagonismo para el teclado, para posteriormente pasar a la presentación a cargo del hermano de la corporación, Antonio Rodríguez Ledesma, quien condujo el inicio del pregón presentando al pregonero Rafael Rodríguez. Según palabras de Ledesma, se trata de una persona con una forma de trabajar “meticulosa hasta los extremos”, destacando la humildad y sensibilidad que lo caracteriza.
Tras la presentación de Ledesma y la interpretación de una nueva pieza musical, se procedió a la proyección del audiovisual llevado a cabo por Rafael Rodríguez Girona. Según explicó al término de la visualización el Hermano Mayor de la Hermandad, Luis Carlos López Ortega, la idea de este audiovisual se remonta a hace unos años: “Queríamos hacer un pregón audiovisual con un sentido distinto, no se ha utilizado música cofrade para acompañar a las imágenes”. Además, se acordó de su compañero Antonio Rodríguez Ledesma, a quien quiso hacer entrega de un reconocimiento por parte de la Hermandad.
El Hermano Mayor valoró el pregón de forma positiva, alabando el trabajo de Rafael: “Has acentuado la sensibilidad, siempre con mucho detalle y actitud meticulosa, apreciando escenas que para los demás han pasado desapercibidas”. Además, se le hizo entrega al pregonero de un reconocimiento por su arduo trabajo a la hora de realizar este audiovisual.
Un gran archivo fotográfico

El encuentro volvió a reunir a numerosos fieles y cofrades de la localidad en torno a una iniciativa que se ha convertido en una cita destacada del calendario cuaresmal utrerano, fomentando un espacio de convivencia y preparación espiritual en vísperas de la Semana Santa.
Al término del acto, los asistentes pudieron compartir un momento de convivencia gracias al donativo establecido para la entrada, que incluía una consumición.










