
La jornada comenzó a primera hora de la mañana con el tradicional rosario de la aurora y la eucaristía celebrada a las 07:30 horas. Durante toda la mañana, la capilla permaneció abierta para facilitar la visita de devotos, mientras que al mediodía tuvo lugar la solemne función religiosa presidida por Ramón Ronda Segrelles, director de la casa salesiana de Utrera, acompañado por miembros de la comunidad educativa y representantes de los distintos grupos vinculados a la obra salesiana.
Salida procesional

A continuación, María Auxiliadora continuó por Perafán de Ribera y Menéndez Pelayo, momento en el que se la procesión pasó por el colegio “El divino salvador”, donde las salesianas de Utrera recibieron a la Virgen con cantos por parte de los alumnos del centro, acompañado de una sonada caída de pétalos.
La petalada se trasladaría a la calle Preciosa, una de las zonas donde tradicionalmente más pétalos caen sobre la Virgen cada año, para posteriormente terminar el recorrido por Sacramento, Álvarez Hazañas, Plaza de Pío XII y nuevamente San Juan Bosco.
Fueron numerosos los niños acompañados por sus padres que formaron parte de esta procesión, la cual no habría sido posible sin el acompañamiento de la Asociación Musical Álvarez Quintero, cuya banda llenó de música las calles de Utrera.
La procesión volvió a convertirse en uno de los grandes focos de atención de la jornada, tanto por su dimensión religiosa como por la profunda implantación social y educativa que la familia salesiana mantiene en Utrera desde hace décadas. La presencia de alumnos, antiguos estudiantes, asociaciones religiosas, familias y numerosos devotos puso nuevamente de manifiesto el peso histórico de la obra fundada por San Juan Bosco en la localidad y la fuerte devoción que despierta María Auxiliadora.















