El pasado domingo, la Hermandad de la Santísima Trinidad celebró el XXVIII Pregón Cofrade que para este año del Tricentenario era muy especial, pues la Comisión Organizadora decidió depositar la confianza en tres personas que ya habían pronunciado dicho pregón en años anteriores: Mª Ángeles Márquez, Consolación Guerrero y Antonio Marchena.
Los sones de la marcha “A tí Manuel” interpretada por la AM Álvarez Quintero abría el acto en la capilla trinitaria en la que el Cristo de los Afligidos presidía el altar. José Manuel Aguilar García fue el encargado de presentar a los pregoneros, y que tuvo palabras para su cristo y madre de los Desamparados en los que la emoción le pudo.
Tras sus palabras, de nuevo, la AM Álvarez Quintero interpretando la marcha “Virgen de los Desamparados”, y comenzaba el original pregón que para esta efemérides se había organizado. Los tres pregoneros ocuparon sus respectivos atriles y Antonio Marchena comenzaba con el recuerdo a su padre que le dejó “la semilla” junto al “Cristo pobre de la calle de La Fuente”.
Las tres voces unificaron un pregón, conformado por los fragmentos de cada uno de ellos, pero perfectamente ensamblados que fue recorriendo el Domingo de Ramos, la mañana de los niños en la que Jesús en su entrada Triunfal en Jerusalén, verdaderos protagonistas del comienzo de la Semana Santa.
Posterior recorrido por el Jueves Santo y la imagen del Cristo de los Afligidos. Emoción en los pregoneros y en el público asistente que vivió con todo lujos de detalles el paso por el Arco y las glosas a la Virgen de los Desamparados.
A ambas imágenes del Jueves Santo dedicó Consolación García Segovia sus saetas antes de que sonaran los himnos y se pusiera fin a este acto.
