La fisonomía de la fachada de la estación de RENFE en Utrera cambiará en muy pocos días pues ante ella se instalará un toldo que dará cobijo a los taxistas y estará la parada central de los nuevos autobuses del servicio de transporte urbano.
Una larga reivindicación, tanto de los taxistas como de usuarios, ha sido la de tener un toldo o carpa que los protegiesen del calor, lluvia y frío. Esta reivindicación al fin se ha visto atendida y en breve contarán con un sistema innovador, de los que hay muy pocos en España, que a través de poleas y tensores abrirá y cerrará este toldo, como explicaba el alcalde de Utrera, José Mª Villalobos.
Además contará con un medidor de la velocidad del viento para evitar problemas y podrá mantenerse cerrado por las noches.
La tramitación no ha sido tarea fácil al tratarse este de un edificio protegido, pero solucionada esta será una realidad en los próximos días.
Comienza así a cambiar la imagen del entorno de la estación, un espacio de la ciudad utilizada a diario por un gran número de utreranos y utreranas, que mejorará de forma importante en el futuro.
