La sede de la Peña Flamenca Curro de Utrera registró un lleno absoluto durante la presentación de El latido de la Cruz, la nueva obra del escritor utrerano José Manuel Carnerero. El acto se transformó en una sentida exaltación de la Semana Santa vivida desde la fe, la memoria y la experiencia íntima de quienes la sienten desde dentro.

El primero en intervenir fue Francisco Jesús Caro Crespillo, autor del prólogo, quien ofreció un discurso marcado por la emoción y la amistad. Evocó vivencias compartidas “bajo las trabajaderas” y definió al autor como “uno de esos utreranos a los que les duele su pueblo”. Durante su intervención repasó su trayectoria cofrade y subrayó su compromiso con la preservación de tradiciones locales, destacando la defensa del toque de campana, una práctica reconocida por la UNESCO. También lo describió como una persona directa y apasionada, recordando enseñanzas vividas junto a él bajo el paso.
Sobre el libro, aseguró que la obra sorprenderá incluso a quienes creen conocer bien al autor, calificándola como “una auténtica maravilla” que le dejó “sin palabras”.
Visibilizando a aquellos que trabajan desde las sombras

Esa mirada hacia quienes trabajan en silencio fue la que encontró en el manuscrito. Peña Fierro destacó que el libro atrapa por su intensidad narrativa —aseguró que se lee con rapidez— y lo definió como un manual emocional para comprender la Semana Santa andaluza desde dentro. Convencido de su calidad, afirmó que desde la primera lectura tuvo claro que debía incorporarse al catálogo de su editorial.

El autor explicó que la chispa del proyecto surgió tras la lectura de Historia de un náufrago, del escritor colombiano Gabriel García Márquez. La intensidad de aquel relato le llevó a plantearse escribir sobre el mundo cofrade que ha marcado su vida, optando por una perspectiva singular: la voz narradora del propio Señor desde la Cruz, contemplando a su pueblo con amor y ternura.
Estructurado en 31 capítulos, el libro recorre todos los ámbitos de la Semana Santa: desde la salida hasta la recogida, pasando por la carrera oficial, las camareras, los priostes, las bandas de música y los costaleros, colectivo al que el autor reconoce mirar con especial sensibilidad tras su retirada.
Lectura y firma de libros
Uno de los momentos más emotivos llegó con la lectura del epílogo, un texto de profunda carga espiritual en el que el autor asegura haber escrito cada línea con reverencia. En sus palabras, la Semana Santa es un milagro silencioso sostenido por la entrega humilde de quienes no buscan reconocimiento, una reflexión que fue respondida con un largo aplauso del público asistente.
El acto se cerró con algunos comentarios por parte del público asistente, más cantes por saeta y, como no podía ser de otra forma, la firma de libros por parte de José Manuel Carnerero para todas aquellas personas asistentes que quisieran hacerse con una copia de la obra.








