Ya se conocía la noticia de que, una vez pasada la Semana Santa, la imagen de Nuestro Padre Jesús atado a la Columna de la Hermandad de la Veracruz de Utrera será llevada al taller del especialista en conservación y restauración, Pedro Manzano, para acometer los trabajos de restauración de la dicha imagen.
Él mismo ha ofrecido toda la información que, hasta este momento posee, y ha explicado cómo se plantea esta actuación que ha dicho es una “intervención necesaria dada la cantidad de alteraciones que se han podido determinar tanto exterior como interior en la imagen”.
Ya en mayo de 2021 se realizaba el estudio de imágenes médicas y en junio, Manzano tomaba datos y fotografías a la imagen para sobre ellos presentar a la Hermandad la propuesta de restauración, en enero del presente año.
Estos estudios preliminares son los que permiten “conocer la historia material de la imagen que ha debido tener intervenciones a lo largo de la historia”, así como “al no existir firma ni documento que indique su autoría por lo que se puede considerar anónima, pero siguiendo sus rasgos morfológicos y el momento se puede pensar que sea del círculo del taller de Pedro Roldán”.
Será un equipo multidisciplinar el que participe durante la restauración y, a diferencia de las intervenciones anteriores, esta se abordará desde el punto de vista científico a través de los estudios previos y los que se realizarán durante la restauración.
Además, el análisis químico que se realice de la extracción de muestras pictóricas, “con un poco de suerte, pueda determinar si la imagen es del último tercio del siglo XVII”, explicaba Manzano.
Hasta ahora solo se ha podido estudiar la parte superior de la imagen y, a través de 23 radiografías de alta resolución, se ha podido ver que en el interior hay sobre 64 clavos de forja “elementos metálicos que no son recomendables pues a lo largo la oxidación puede producir pudrición en el entorno o la expulsión del clavo originando problemas en la policromía”.
1207 cortes tomográficos se han realizado desde la cabeza al pecho de la imagen del Señor que han determinado la existencia de 19 piezas de madera.
“Entre las que no hay huecos internos y son bloques ensamblados unos a otros. Aparecen grietas, algunas no repercuten al exterior, pero una de ellas sí y hay que darle un tratamiento de consolidación al igual que en todas las que el estudio médico vaya determinando”, expresó Pedro Manzano.
En principio no parece que la carcoma hay atacado aunque esto se confirmará a lo largo de la restauración y una vez, también, se sepa qué tipo de madera es.
Lo que sí se ha encontrado es más de 40 fisuras a lo largo de toda la superficie de la imagen que, también, afectan a la columna.
Un primer estudio sobre la policromía con luz ultravioleta ha determinado las zonas intervenidas con anterioridad habiendo “zonas oscurecidas por capas de color más oscuro puesto encima para disimular el daño. Por ejemplo las manos están repintadas”.
Manzano ha expuesto que en la actualidad se “reintegrará de color solo el que se ha perdido para evitar los repintes” y añadía que el Paño de Pureza es una de las partes que más se han intervenido y ahora requerirá de un largo estudio para devolverle la apariencia más parecida al original.
Pedro Manzano ha planteado la restauración en dos líneas de actuación. Por un lado de carácter conservativo “eliminando daños existentes” y por otro “la aplicación de los tratamientos de restauración que contribuyan a la restitución material y presentación estética de la imagen”.
También recomienda la creación de una Comisión en la Hermandad para que esta haga el seguimiento de los trabajos durante los seis meses que se ha planteado la restauración.
