El pasado jueves y dentro de los actos conmemorativos del Día Internacional de la Mujer, tuvo lugar la presentación de la Asociación de Mujeres por el Progreso de Utrera, que está presidida por Chelo Piña y conforma por un grupo de mujeres con ideas progresistas. Entre sus objetivos destaca el de promover la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, fomentar la participación y presencia de la mujer en la vida política, económica, cultural y social, luchar contra la violencia machista, informar, apoyar y formar para la inserción laboral, luchar por la conciliación familiar y laboral, etc.
Con estas palabras invitó a todas a unirse para hacer más fuerza y acudir a la sede de la asociación en la calle María Alba 26, los miércoles a las 17:00 horas, donde obtendrán la información y herramientas para ello.
La delegada local de Políticas de Igualdad, María Dolores Pascual, dio la enhorabuena a las componentes de la asociación y mostró su total voluntad de apoyo.
Además, Pascual animó a las restantes asociaciones “a ponerse las pilas” ahora que se estudia la posibilidad de trasladar a Utrera la Federación de Asociaciones de Mujeres del Bajo Guadalquivir. La técnico de este área, Cocha Tagua, valoró positivamente este hecho como “fruto del excelente comportamiento, trabajo y convivencia que vienen desarrollando las asociaciones locales de mujeres desde hace muchos años”.
La falta de apoyo a las asociaciones femeninas en clara desigualdad con el resto, fue otro de los datos que pusieron sobre la mesa.
Las utreranas contaron con la visita de la parlamentaria andaluza por Sevilla, Verónica Pérez, quien ante todo quiso dar la enhorabuena a la asociación de Mujeres por el Progreso de Utrera “por hacer uso con una herramienta tan importante como el asociacionismo y descubrir que son muy importantes como elemento de transformación, participación y dinamización”.
Valoró positivamente la Ley Integral contra la Violencia Machista “que ha convertido a España en un referente a nivel internacional en políticas de igualdad y ha supuesto un antes y un después en la problemática”, pero matizó que aún queda mucho trabajo por hacer para que la igualdad sea real.
En la actualidad, explicaba, la situación es especialmente difícil porque las mujeres han sido las principales afectadas por la crisis, que ha recaído especialmente en sectores como la educación, la sanidad, el sector servicios o el público donde están principalmente empleadas. En este sentido hizo un claro llamamiento “Que la crisis no se convierta en una excusa para renunciar a la batalla por la igualdad”.
