El encendido de la Lámpara en la noche del sábado día 7 dio comienzo al día grande de Utrera. Esta lámpara alumbraría durante toda la madrugada la llegada de miles de devotos desde distintos puntos de la geografía andaluza. Unos lo hacían andando, otros en transportes, pero todos ellos con la Virgen como estandarte y destino.
Llegaban con sus mochilas cargadas de agradecimientos, rogativas e historias tan variadas como sus experiencias. Para unos, la visita es una tradición heredada de sus padres o abuelos, otros ya comienzan a mostrarle esta fe a sus hijos, y para los más jóvenes casi un rito que forma parte de la Feria.
Entre los peregrinos siempre destacan por número los llegados de vecinas localidades como Los Palacios y Molares, pero también de otras que ya son incondicionales como Mairena del Alcor. Algunos de ellos llevan más de 30 años cumpliendo con esta promesa que iniciaron para dar gracias por una petición cumplida, lo que demuestra el arraigo que Ntra. Sra. de Consolación posee en otras poblaciones.
Sin cesar el trasiego de devotos durante la noche, llegó a las 7:00 de la mañana del domingo y con ello otro de los momentos significativos; el Rosario de la Aurora que partió desde la parroquia Mayor de Santa María de la Mesa con la presencia de las distintas hermandades y asociaciones religiosas de Utrera. La santa Misa a cargo del obispo auxiliar de Sevilla Santiago Gómez Sierra ante la patrona de Utrera, puso fin a tan piadoso acto.
Las 12 del mediodía tuvo lugar la Función Solmene en Honor de Ntra. Sra. de Consolación en un Santuario a repleto. El párroco D. Diego Pérez Ojeda, presidió la Eucaristía en lo que fue su despedida como rector del Santuario,ya que en unos días marchará a Los Palacios. Mostró su agradecimiento por haber estado tan cerca de la Virgen de Consolación y recordó al pueblo como la fe es la que debe mantener encendida esa lámpara de aceite.
El acto contó también con la presencia de las autoridades civiles, con el alcalde Francisco Jiménez al frente de una amplia representación de la corporación municipal; autoridades militares de la Base de Morón y policía; y la representaciones de las distintas hermandades de la ciudad con el Presidente del Consejo al frente. La Mesa de la Hdad. de Ntra. Sra. de Consolación Coronada ocupaba lugar destacado tal como marca el protocolo.
El Coro Auxilium se encargó de los cantos litúrgicos del acto.
Una vez finalizada la santa misa fueron numerosos los asistentes que subieron hasta el Camerín para contemplar de cerca a Santísima Virgen de Consolación.
Así, un año más Utrera y devotos de otras comarcas y regiones rendían honores a una Virgen por cinco veces centenaria, una Patrona que fue inspiradora de la más grande romería existente en la época, que ofreció protección y amparo a los navegantes de la Carrera de Indias y que hoy sigue siendo la reina de muchos corazones.
