Como un suspiro pasó el tiempo en la Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores del convento de las Hermanas de la Cruz el pasado sábado, cuando Milagros Rodríguez Corredera se puso ante el atril para hablar al público de sus reflexiones sobre la Eucaristía, en el mismo lugar que tomó su Primera Comunión.
Quizás la preparación de la Exaltación Eucarística le haya quitado el sueño durante estos meses – como ella confesó – pero su trabajo ha merecido la pena. Milagros Rodríguez en vez de demostrar los conocimientos que sobre el Sacramento puede darle su Diplomatura en Teología y su experiencia como profesora de Religión y catequista, optó por redactar y relatar un texto sencillo y cercano, cargado de vivencias y de Utrera. Como dijo la Exaltadora quiso hacer una “reflexión del cómo y para qué de la Eucaristía” y “la necesidad de llenar de contenido este rito”.
Desde el “sabor a Dios” cuyo “sentido del gusto habita en el alma”, hasta sus recuerdos más tiernos relacionados con la Comunión.
En su Exaltación Eucarística no faltaron las campanas, la matraca, los silencios ante el Santísimo, la Virgen como “puerta del cielo” y “pórtico que nos conduce a la Gloria de Dios”, Hermandades Sacramentales y procesiones Eucarísticas, de la rivalidad histórica entre las dos más antiguas parroquias utreranas, retablo y altares de la Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, los recuerdos de su Primera Comunión, carráncanos “lección de cómo sacar a Dios a la calle”.
También tuvo la valentía de hablar, abiertamente, del intento de la sociedad actual de “destrucción de tradiciones arraigadas” como los Belenes, Reyes Magos o la supresión de las clases de Religión. Quizás puedan acabar con todo ello si alguien se lo propone “pero no podrán acabar con Dios”.
También dejó en los presentes su reflexión sobre las Primeras Comuniones de hoy a las que “se les ha arrancado su dimensión espiritual”.
El acto de la Exaltación Eucarística estuvo, algunos fragmentos, acompañado de la música al piano de José Fernández Rodríguez, quien interpretó los himnos eucarísticos a los que puso la voz, Auxiliadora Colchón.
Luis Carlos López – Lacarra fue el encargado de presentar a Milagros Rodríguez Corredera ofreciendo algunos datos biográficos de esta “difusora de la devoción a la patrona de Utrera”.
