La Casa Madre Salesiana de Utrera ha iniciado una nueva etapa con la incorporación de D. Miguel Montes Infantes como nuevo director de la primera casa salesiana establecida en España. Su presentación oficial tuvo lugar en la tarde del jueves 9 de julio, durante una celebración celebrada en la Iglesia del Carmen, a la que la comunidad salesiana invitó a participar a toda la comunidad educativo-pastoral para acompañarle en el comienzo de esta nueva responsabilidad.
Miguel Montes sucede en el cargo a D. Ramón Ronda Segrelles, quien concluye seis años al frente de la comunidad salesiana utrerana. Con este relevo, la institución mantiene su apuesta por dar continuidad al proyecto educativo y evangelizador inspirado en el carisma de San Juan Bosco, con el objetivo de seguir acompañando a los jóvenes y reforzando la misión salesiana.
¿Quién es Miguel Montes?
El nuevo director es diplomado en Magisterio y licenciado en Teología y Psicología. A lo largo de su trayectoria dentro de la Congregación Salesiana ha desempeñado distintos cargos de responsabilidad, entre ellos la dirección del Colegio Oratorio Festivo «Torres Silva» de Jerez, la dirección de la obra salesiana de Antequera y la dirección, además de la labor pastoral, en la Obra Salesiana Jesús Obrero de Sevilla. Hasta su nombramiento en Utrera, ejercía como director de la Casa Salesiana de San José del Valle.
Su designación para el trienio 2026-2029 supone el inicio de una nueva etapa para la Casa Madre Salesiana, que continuará desarrollando su labor educativa, evangelizadora y de promoción de la juventud desde el espíritu de Don Bosco.
La comunidad educativo-pastoral ha recibido con ilusión la llegada de D. Miguel Montes y ha encomendado su ministerio a María Auxiliadora, deseándole una etapa fructífera al servicio de la Iglesia y de la misión salesiana.
Despedida en Redes Sociales
Coincidiendo con el relevo en la dirección, la comunidad salesiana de Utrera ha querido agradecer públicamente la labor desarrollada por D. Ramón Ronda Segrelles durante los últimos seis años al frente de la Casa Madre, quien ahora comenzará una nueva etapa en la parroquia de Jesús Obrero en las 3000 viviendas de Sevilla.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, los Salesianos de Utrera destacaron su cercanía, su espíritu de servicio y su compromiso con el estilo educativo de Don Bosco. En la publicación subrayan que, más allá de dirigir la obra salesiana, «ha construido familia, ha acompañado procesos y ha dejado huella en quienes hemos compartido camino con él», agradeciéndole el trabajo realizado y deseándole lo mejor en la nueva etapa que ahora comienza.
Numerosos fieles asistieron al acto de despedida
El acto de despedida contó con una misa eucarística llevada a cabo por el inspector de la familia salesiana, D. Fernando Miranda Ustero, momento en el que todos los asistentes tuvieron un momento de intervención. En el discurso de Fernando, dedicó unas palabras tanto a Miguel como a Ramón: “Quizá para una persona como Miguel, Ramón o cualquier cristiano, estar llamado a representar a Cristo es una meta muy alta, una labor para toda la vida, vivir cada vez más pareciéndonos a él”.
También habló de la labor del director: “Es un rol que implica unir a toda la casa y a todas las personas que viven su vocación y carisma en la casa salesiana, también unirlos en el servicio, el cual es gratuito. Se trata de una labor comprometida, un reto grande que el director asume, y que solo, no podría hacerse”.
Aceptación del cargo por parte de Miguel y despedida de Ramón

Como no podía ser de otra manera, Ramón Ronda le dedicó unas palabras al que sería su sucesor en el cargo: “Yo a Miguel lo conozco desde hace muchos años, él fue director mío en mis primeros años en las 3000 viviendas y en Antequera. Es muy buena persona, se va a desvivir por la casa y por todos nosotros, lo hará muy bien”, comentó el exdirector.
También se dirigió al público para emitir sus últimas palabras en el cargo de director: “Quiero agradeceros a vosotros y a Dios por estos seis años que he estado aquí, me voy muy agradecido, disculpad cualquier error que haya podido cometer, quiero agradecer todo lo que he recibido de vosotros en estos seis años”.
Miguel volvió a hablar emocionado para destacar los dos primeros sentimientos que está experimentando como director: “Uno es la alegría y esperanza, y el otro es de pesar por dejar la comunidad de San José del Valle donde he estado seis años. Creo que hemos hecho un camino bonito, ahora toca seguir el camino”.
Además, explicó que Ramón siempre le hablaba de Utrera: “En mí se ha despertado la esperanza de ir a la primera casa salesiana de España, quiero animar el carisma salesiano que Don Bosco forjó, con un pie en la tradición pero con la mirada puesta en el futuro”.
El resto de la misa transcurrió correctamente, con música eclesiástica en directo para hacer de esta velada algo inolvidable para sus protagonistas y los asistentes, ya que aquí comienza una nueva etapa en la casa salesiana, una que será muy próspera y que aportará muchas alegrías a sus fieles gracias a la gran labor que realizará su nuevo director: Miguel Montes Infantes.







