En la historia de nuestro pueblo de Utrera, ha surgido un nombre que quedará grabado en la memoria de todos, especialmente en la de los amantes del Camino de Santiago, este es el de Manolo Orellana.
Este valiente y decidido utrerano ha logrado realizar una gesta sin precedentes conocidos por nosotros, al completar andando en solitario el Camino desde Utrera hasta Santiago de Compostela, y como lo ha hecho a pie Manolo se convierte así en el primer utrerano de este siglo y el pasado, en lograr esta hazaña, al menos del que tengamos constancia.
La aventura de Manolo comenzó en el año 2005, cuando realizó el Camino de Santiago en bicicleta, también por primera vez desde Utrera. Durante aquel viaje, nació en su mente la idea de repetir la proeza cuando se jubilara, pero esta vez sería a pie. Y así, tras años de dedicación y planificación, llegó el momento de hacer realidad su sueño.
Emprendió su recorrido haciendo su primera etapa desde Utrera a Alcalá de Guadaira el pasado 17 de Abril, lunes, y llegó a Santiago de Compostela el martes 30 de Mayo, en total han sido 44 jornadas y 1.070 kilómetros recorridos a pie, ha pasado por 8 provincias españolas, ha cruzado más de 150 pueblos y aldeas, llevando a cuesta una mochila de 9,2 kilos con todo lo necesario para llegar de albergue a albergue de peregrinos, de los que Manolo afirma que su cuido y mantenimiento difiere conforme te vas acercando a Galicia.
Cada día, Manolo avanzaba paso a paso, enfrentado a desafíos del terreno, las inclemencias del tiempo y las dificultades propias de un viaje de tal magnitud.
El Camino de Santiago no solo es una travesía física, sino también espiritual y emocional para con uno mismo.
Durante el transcurso de su camino, Manolo ha tenido la oportunidad de conocer a numerosas personas de más de una decena de países diferentes.
En ocasiones, estos peregrinos se han unido a él durante largos tramos de la denominada Vía Augusta, compartiendo sus historias, culturas y motivaciones para emprender el Camino.
Estos encuentros han enriquecido su experiencia, brindándole una visión más amplia del mundo y creando lazos duraderos con personas de diversas procedencias.
Aunque ahora se dará unos días para descansar, la experiencia de cada camino es tan enriquecedora para él porque “te renuevas cada día” que ya tiene en su mente el inicio de nuevas rutas y el proyecto de recorrer la Vía Augusta que une Cádiz con Utrera.
Cada día era una oportunidad para descubrir algo nuevo, para fortalecer su espíritu y apreciar la belleza del camino.
A medida que avanzaba, la meta final se acercaba y la emoción crecía en su interior a la vez que la añoranza del camino que se iba acabando.
La llegada a la Plaza del Obradoiro en Santiago de Compostela fue un momento de enorme valor para Manolo. Contemplando el impresionante escenario que lo rodeaba, una oleada de emociones lo invadió. En ese instante, recordó a todos sus familiares y amigos que lo habían apoyado incondicionalmente durante toda la travesía.
Cada paso que dio en el Camino fue una expresión de gratitud hacia ellos y una prueba de su determinación y espíritu indomable. Su esfuerzo y determinación se vieron recompensados con la satisfacción de haber logrado algo extraordinario.
Manolo Orellana es un utrerano muy comprometido con su pueblo, y muestra de ello es que ha sido Hermano Mayor de la Hermandad de Los Estudiantes de Utrera, Presidente Coordinador de las Hermandades Salesianas España, Secretario del Club Baloncesto Utrera y del Club Tragamillas de Atletismo, así como miembro del Consejo FASA de la Inspectoría María Auxiliadora, zona sur, directivo en la AMPA del Colegio Álvarez Quintero y Vocal en la Asociación de los Amigos del Camino Santiago de Utrera.
Sus compañeros de la asociación han estado en comunicación constante con él y también le han podido seguir por Instagram, donde Manolo dejaba sus comentarios sobre cada jornada.
Desde ahí todos le han ido animando en todo momento, e incluso algunos de sus miembros le han acompañado en alguna que otra etapa. Precisamente, con la camiseta de esta Asociación es con la que Manolo ha recorrido la Vía Augusta desde Utrera.
Una de las actividades que la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Utrera realiza es señalizar los caminos que llevan a Santiago. Señalítica que es muy importante para llegar a postrarse a las plantas del Apóstol y que debería respetarse, algo que el vandalismo no suele hacer, pues de ellas dependen que el peregrino no se pierda y pueda alcanzar el objetivo de llegar a Santiago de Compostela.
Manolo Orellana se convierte así en un símbolo de valentía y perseverancia en Utrera. Su historia debe inspirar a todos a seguir nuestros propios sueños, y a no tener miedo de enfrentarse a los desafíos que la vida nos presente en nuestro caminar diario. Su gesta en el Camino de Santiago quedará como un legado para las futuras generaciones, recordándonos que con determinación y pasión, cualquier meta puede ser alcanzable.
Manolo, a través de su travesía, ha demostrado que no importa de dónde vengamos ni cuál sea nuestra edad, siempre podemos encontrar el coraje necesario para superarnos a nosotros mismos y dejar una huella en el mundo. Su nombre será grabado en Utrera y en el Camino de Santiago como un ejemplo de superación personal y de fe en nuestras propias capacidades.
