El I Concurso de Saetas “Ciudad de Utrera” se ha saldado con una importante participación y un alto nivel de saeteros que llegaban, desde las provincias de Cádiz, Jaén, Huelva y Sevilla, hasta la Peña Cultural Flamenca Curro de Utrera en el lluvioso domingo, 3 de marzo.
Dicho concurso contó con mucho público, con lleno absoluto, deseoso de volver a asistir en Utrera a un concurso de saetas.
El jurado estuvo compuesto por la delegada municipal de Cultura, Carmen Cabra, que actuó como presidenta; Roberto Jiménez Corpas, presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Utrera; Enrique Yerpes, presidente de la Peña Flamenca Curro de Utrera; la saetera utrerana Rosa Burgos, y Consolación García Segovia, como secretaria del mismo.
Tras dos rondas de saetas de los diez participantes, llegaba la deliberación del jurado que no fue nada fácil por el alto nivel de los concursantes.
El primer premio se fue hasta la localidad onubense de Moguer, siendo Mª Ángeles Cruzado Garrido, quien se llevaba los 1.000 euros, en metálico más diploma, y el poder participar en la Semana Santa de Utrera cantando dos saetas. El segundo lugar correspondió al saetero de la localidad sevillana de El Saucejo, Miguel Ángel Lara Solano, que se llevó 500 euros más diploma. El tercer premio dotado con 300 euros más diploma viajó hasta la localidad gaditana de Puerto Real y fue para la saetera Marta González Sevillano.
El I Concurso de Saetas “Ciudad de Utrera” entregó un accésit especial para el mejor saetero local que fue para Antonio Escot Barroso, premio que le fue entregado por el presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Utrera, Roberto Jiménez Corpas, entidad que patrocinaba el mismo.
La delegada municipal de Cultura, Carmen Cabra, mostró su satisfacción por el desarrollo del concurso, el alto nivel artístico alcanzado y de asistencia de público en este primera edición del concurso.
Carmen Cabra explicaba que “la apuesta por la saeta era algo que había que hacer en Utrera, y no solo con la creación de la escuela” sino dando un paso más con la recuperación del concurso que para los alumnos se convierte en “una clase magistral”.
