El partido socialista utrerano expresa su malestar respecto al abandono del parque utrerano Blas Infante. Según vecinos de La Mulata y de la Barriada Ayala, esta zona se encuentra en un estado deplorable: “El alcalde de Utrera ha relegado al parque de Blas Infante al más absoluto abandono; es una lamentable comprobar que los vecinos no pueden hacer uso del mismo por la falta de mantenimiento”; hierbas en torno al monumento de Blas infantes, pérgola llena de grafitis y de óxido, caminos peatonales llenos de hierba, papeleras llenas de basura y rotas, setos sobre crecidos sin el más mínimo cuidado, parterres llenos de malas hierbas que tapan las diferentes variedades de plantas, bancos en los que no te puedes sentar porque la maleza te lo impide, sistemas de riego rotos, excrementos de perros por todas partes, entre otros, son desperfectos que destacan los socialistas sobre el parque.
“Un paisaje desolador y peligroso a la vez, donde los usuarios, mayormente niños y personas mayores, sufren el peligro de potenciales focos de infección y de inseguridad”. Según el partido socialista “el Alcalde del PP tiene que “arremangarse de forma inminente”, ya que, dicho por el PSOE de Utrera, “debe adoptar medidas inmediatas para preservar la salubridad y seguridad de los usuarios del parque y, además, evitar con urgencia que la valla de la zona deportiva provoque algún desgraciado accidente”.
Preocupados, el partido socialista comenta que “los vecinos de la Mulata y de la Barriada Ayala, no pueden ser los sufridores finales de la falta de compromiso y responsabilidad de un alcalde ausente y escondido para no ver la realidad de su desgobierno y de la incapacidad de un delegado de Parque y jardines, Antonio López León, que sigue a lo suyo “en sus cositas””.
El PSOE de Utrera exige a Curro Jiménez (PP), que de forma inmediata se ponga en valor el parque para el uso y disfrute de los vecinos en unas condiciones medioambientales y de salubridad óptimas, y que de igual forma se adopten las medidas de seguridad necesarias para evitar una desgracia en la zona deportiva.
