Los trabajadores de Roca se han dado cita en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Utrera en la mañana de este martes 19 para pedir el apoyo del pueblo y la corporación municipal ante el cierre de la Fábrica de Alcalá de Guadaíra y el ERE que ha afectado gravemente a numerosas familias, de entre ellas ocho de Utrera.
El regidor local, que ha presidido esta reunión, inició el turno de palabra mostrando su total apoyo a los afectados, como ya les hizo saber durante el encierro que protagonizaron en la Catedral de Sevilla, y como ha ratificado en el pleno del ayuntamiento con una moción en apoyo. Asimismo, Jiménez se ha mostrado muy crítico con “el continuo desmantelamiento del sector industrial andaluz al que estamos asistiendo”.
Por su parte, el Presidente del Comité de empresa Juan Cuevas ha denunciado la “estafa e injusticia que ha cometido esta empresa poniendo en la calle a más de 700 familias a pesar de se una multinacional líder en el sector, con beneficios y 72 plantas en el extranjero”.
Uno de los argumentos en los que sustentan esa acusación de estafa es precisamente el incumplimiento del acuerdo que alcanzó la empresa con la Junta de Andalucía a raíz del cierre de Cerámicas Bellavista, comprometiéndose para ello a potenciar la planta de Alcalá”. Por ello, solicitan que la Junta de Andalucía se persone como demandante por estafa. A este incumplimiento se añade otro ERE en 2010 y otras actuaciones que, según Cuevas, “solo responden al objetivo de ganar más llevando la fábrica la extranjero para obtener una mano de obra más barata sin importarles que es líder gracias a los esfuerzos de empresas y trabajadores españoles”.
Del otro lado de la mesa, Francisco Santiago, representante de CC.OO quiso en primer lugar reconocer la defensa honesta de lo andaluz que realizó el alcalde de Utrera (PA) en la primera reunión que tuvo con ellos, “no así del consejero de la Junta”. Recordó que Roca accedió a un crédito sindicado de 400.000 euros que afirma “ahora estamos pagando los españoles a base de recortes y despidos mientras ellos se instala en el extranjero” y alertó de que estos movimientos tendrán una repercusión más allá del tejido industrial “pues si los que trabajamos en la industria no podemos pagar impuestos, los impuestos no pagarán a trabajadores como policía, funcionarios o maestros”.
Todo ello sitúa a los trabajadores en una difícil situación, muchos de ellos con el paro agotado y amenaza de cortes de luz. Pero lejos de rendirse afirman que recogerán todas estas actuaciones en un informe jurídico, con los datos que demuestran que los argumentos de la empresa no se sostienen”.
Y para ganar esta batalla piden a la ciudadanía que los apoye y se revelen “porque todos pueden verse en esta situación”.
Ya cuentan con el apoyo del consistorio utrerano, donde vuelven a darse cita en la mañana del miércoles 20 como parada dentro de su ciclo de marchas reivindicativas.
