Este 22 de septiembre ha sido un día grande para la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Utrera pues han comenzado a tocar con las manos el sueño perseguido, durante muchísimos años, de tener su casa hermandad.
Tras un largo camino recorrido el 19 de diciembre del pasado año recibían la licencia de obras y en febrero de este 2018 comenzaron las obras de esta casa en el Paseo de Consolación. Consolación y Rocío, dos devociones marianas de mucho tirón en Utrera, comenzaban a estar ya más cerca.
Ahora, y gracias a la aportación de rocieros, hermanos, devotos, empresas y particulares, el sueño de los rocieros comienza a hacerse realidad ya ya se ha finalizado la primera fase de las obras.
Justo se ha culminado la capilla que ya acoge la carreta del Simpecado rociero y pone fin a su “deambular”, como explicaba la hermana mayor, Antonia Ordóñez.
El párroco de San José y Director Espiritual de la Hermandad del Rocío de Utrera, D. Mariano Escobar, bendijo las nuevas instalaciones de esta casa que viene a cumplir “los anhelos de tantos rocieros y rocieras y la expectativas de hacer hermandad”.
Para la hermana mayor de la Hermandad del Rocío de Utrera ha sido un día grande, tras la lucha que durante años ha abanderado por tener en marcha la obra de la casa. Antonia Ordóñez finaliza su mandato con este objetivo cumplido pero que para culminarlo hace falta “mucho trabajo” aún.
Por ello se ha puesto a disposición de la nueva junta, que saldrá del Cabildo General de Elecciones del próximo 5 de octubre, para “seguir luchando y ensalzando el nombre de la Virgen del Rocío” y continuar “trabajando para que esta casa quede totalmente construida”.
