El salón de plenos del Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca acogió el pasado 30 de abril una jornada de formación centrada en el seguimiento de las intervenciones del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027, con especial atención a los cultivos de algodón y remolacha.
Más de 70 agricultores de la comarca participaron en esta sesión, organizada por el IFAPA a través de las API (Asociaciones de Productores Integrados). En esta ocasión, la entidad responsable fue la Asociación Agama Bajo Guadalquivir.
Estas jornadas se enmarcan dentro de los compromisos establecidos en el Plan Estratégico de la PAC, que regula las ayudas destinadas al desarrollo rural y a los compromisos agroambientales y climáticos. Los agricultores adheridos a operaciones de cultivos industriales, como el algodón y la remolacha, deben asistir obligatoriamente a dos sesiones formativas de cuatro horas durante los primeros cuatro años del compromiso.
La apertura del acto contó con la participación del alcalde, Juan Manuel Valle, y Juan Diego Gavira, representante de Agama. Gavira agradeció al Ayuntamiento la cesión de espacios municipales, como el Salón de Plenos, y destacó el papel fundamental de la producción integrada. En este sentido, subrayó que más del 15% de la superficie de algodón en producción integrada en Andalucía se gestiona desde Agama Bajo Guadalquivir, lo que implica el asesoramiento técnico semanal a más de 600 agricultores.
El alcalde, Juan Manuel Valle, puso el acento en la necesidad de que “desde el territorio, desde quienes están a pie de tajo, se traslade con claridad a las administraciones superiores el daño que se ha sufrido tras los episodios meteorológicos adversos, así como la urgencia de articular ayudas eficaces que permitan al sector remontar y seguir siendo un motor de crecimiento”.
La importancia del sector primario

El alcalde hizo referencia expresa a acuerdos como el de Mercosur, así como a los establecidos por la Unión Europea con países como Myanmar y Camboya, que, según indicó, “pueden suponer un mazazo importante para cultivos estratégicos de la zona, como el arroz”, afectando directamente a la competitividad de las producciones locales.
Asimismo, quiso poner en valor el trabajo que realizan entidades como Agama, no solo en el ámbito técnico, sino también en el asesoramiento jurídico y la formación continua de los agricultores, lo que contribuye a que puedan adaptarse a un contexto cada vez más complejo. “Ese acompañamiento es clave para afrontar los cambios normativos, las exigencias medioambientales y las dificultades del mercado”, señaló.
Un trabajo colaborativo entre administraciones y entidades

Durante la sesión, el técnico de IFAPA, Franco Castillo, explicó que estas jornadas están dirigidas a agricultores que han solicitado ayudas agroambientales para los cultivos de algodón y remolacha. El objetivo es facilitar la comprensión de los compromisos que deben cumplir, entre ellos la reducción del uso de pesticidas y fertilizantes, la mejora de la calidad del agua y la optimización de la estructura del suelo mediante prácticas sostenibles como el uso de abonos verdes, leguminosas o crucíferas.
Asimismo, destacó que una de las principales preocupaciones del sector es mejorar la estructura del suelo y reducir los costes de producción, apostando por técnicas respetuosas con el medio ambiente.
Estas iniciativas formativas resultan esenciales para garantizar el cumplimiento de los requisitos de la PAC y contribuir a una agricultura más sostenible, competitiva y adaptada a los retos actuales.
