El pasado viernes 17 de diciembre tenía lugar una de las citas más especiales del Colegio Salesiano Nuestra Señora del Carmen de Utrera como es su Pregón de Navidad. Esta XLVI edición comenzaba alrededor de las 19:30h en la Basílica de María Auxiliadora y ha tenido como pregonero al cantante y compositor José Manuel Soto.
El acto comenzaba con la entonación del Adeste fideles por parte de todos los allí presentes así como con unas palabras de dos alumnos de la Casa Salesiana.
Seguidamente, el turno de palabra llegó para el pregonero y artista José Manuel Soto, quien definió la navidad como el “recuerdo de la niñez”, una etapa bonita que cuando se es adolescente se quiere abandonar pero que cuando se es adulto se extraña por los momentos vividos y por los familiares con los que la compartimos y que hoy ya no están según Soto.
Soto acompañó unas preciosas palabras de Pregón al compás de villancicos navideños, un compás a piano que aportó el músico utrerano Alberto Bocanegra y Raúl Rivas a la percusión.
El pregonero tampoco se olvidó de las tradiciones utreranas ni de su gente. Recordó a utreranos que ya no nos acompañan como Fernanda y Bernarda y Bambino y a todos los que ahora disfrutan de la navidad en esta preciosa localidad sevillana les deseó un próspero año nuevo repleto de gracia y de paz.
La Asociación de Madres y Padres de alumnos del Colegio Salesianos de Utrera quiso agradecer a Soto su Pregón con la entrega de una pequeña escultura.
La velada continuó con sones navideños, concretamente con el villancico Noche azul, interpretado por los alumnos de 4º de ESO y la profesora de música del centro María José Sánchez.
A su vez, Lola Martos, en nombre de las familias y dirigiéndose a la Comunidad Educativa, transmitió un mensaje de amor y de esperanza, muy necesario en los tiempos que se están viviendo, en el que rogaba a los allí presentes repartir alegría y mantener la esperanza.
Los alumnos de Segundo Bachillerato también entonaron en el evento el villancico La estrella de Dios
El sr. Director , Rvdo. Padre Ramón Ronda, concluyó el acto con unas palabras en las que reflexionaba que todo lo acontecido en el Pregón debe servir para que el corazón se mueva hacia el encuentro de Jesús.
Finalmente, el Pregón llegaba a su fin tal y como había comenzado, con un público unido bajo la segunda estrofa de Adeste Fideles.
