Dos procesiones del Santísimo, bajo palio, para celebrar, en Utrera, el Domingo de Resurrección organizadas por las dos Hermandades Sacramentales de la ciudad.
La primera procesión eucarística de este día salía de la Parroquia de Santiago, recuperada hace unos años por la Hermandad Sacramental del Redentor Cautivo.
El Santísimo procesionó por la calles cercanas al templo acompañado por las Hermandades que tienen su sede canónica en esta Parroquia (Trinidad y Los Gitanos) así como el grupo de fieles de la Virgen del Socorro, y de la Asociación Parroquial del Resucitado.
Por su parte la Hermandad Sacramental de Santa María, a las 12:30 horas comenzaba su Procesión Eucarística con la asistencia del Consejo Local de Hermandades y Cofradías y la representación de las Hermandades de Penitencia y de Gloria, así como de los hermanos de la Sacramental de Santa María con cera, que recorrieron las calles de la feligresía.
Con estas se ponía el punto final a la Semana Santa de este 2023 que se ha podido vivir con todo esplendor y en la que todas las hermandades han realizado y completado su estación de penitencia ya que la climatología ha acompañado hasta con las temperaturas un poco altas para la época en la que estamos.
Abría la Semana Mayor utrerana un Domingo de Ramos de sol y altas temperaturas con el paso de la Borriquita, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno con el paso de la Oración en el Huerto y la Quinta Angustia que volvió a vivir sus momentos más destacados de regreso a casa en la calle Menéndez Pelayo.
Las jornadas de Lunes y Martes Santo fueron más esperadas si cabe ya que volvían a salir a la calle tras cuatro años sin poder hacerlo.
El Miércoles Santo volvió a lucir con la Hermandad de Los Aceituneros que presentaba algunos estrenos como los faroles de paso de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna, que permiten ver la impresionante imagen del Señor, y el gallo en alusión a su, también, titular San Pedro.
El Jueves Santo, en el Arco de la Villa se producía de nuevo el milagro del paso de la Hermandad de la Trinidad, aunque uno de los momentos más emotivos fue la llegada al Ayuntamiento, cuando discurría el palio de Nuestra Señora de los Desamparados por la casa de su camarera.
Respetuoso silencio al paso del Redentor Cautivo y la Virgen de las Lágrimas que nos brindó un Jueves Santo de recogimiento.
El contraste llegaba en la madrugada con Los Gitanos que, además, de rezar con sus cantes en algunos puntos de su recorrido, tuvo sus momentos más lucidos en Carrera Oficial y en la capilla de San Francisco con el palio de Nuestra Señora de la Esperanza.
El Viernes Santo comenzaba con la salida de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de las Angustias.
Por la tarde, con calor en el Altozano, salía de la capilla de San Francisco la Hermandad de la Veracruz con el paso del Atado a la Columna y la Virgen de los Dolores. De nuevo lugar destacado la calle Preciosa, Carrera Oficial y la recogida.
La Hermandad del Santo Crucifijo de Los Milagros volvía a recorrer las calles de Utrera con el recogimiento y austeridad que la caracteriza y, este 2023, con la imagen de su titular la Virgen de la Concepción procesionando, por primera vez, a los pies del Cristo de Los Milagros.
El Sábado Santo la cita se renovaba en la plaza del Altozano para recibir, desde San Francisco, el Santo Entierro y a la Virgen de los Dolores en su soledad toda vestida de negro.
