Dos procesiones del Santísimo, bajo palio, para celebrar, en Utrera, el Domingo de Resurrección organizadas por las dos Hermandades Sacramentales de la ciudad.
La primera procesión eucarística de este día salía de la Parroquia de Santiago, recuperada hace unos años por la Hermandad Sacramental del Redentor Cautivo.
El Santísimo procesionó por la calles cercanas al templo acompañado por las Hermandades que tienen su sede canónica en esta Parroquia (Trinidad y Los Gitanos) así como el grupo de fieles de la Virgen del Socorro, y de la Asociación Parroquial del Resucitado.
Por su parte la Hermandad Sacramental de Santa María, a las 12:30 horas comenzaba su Procesión Eucarística con la asistencia del Consejo Local de Hermandades y Cofradías y la representación de las Hermandades de Penitencia y de Gloria, así como de los hermanos de la Sacramental de Santa María con cera, que recorrieron las calles de la feligresía.
Con estas se pone fin a la Semana Santa de este 2022 en la que las previsiones meteorológicas adversas, con el anuncio de la llegada de lluvias, ocasionaran que las Hermandades de Muchachos de Consolación y Los Estudiantes no pudieran realizar su Estación de Penitencia en las calles de la ciudad.
Aún así se pudo disfrutar de un Domingo de Ramos de sol y altas temperaturas con el paso de la Borriquita, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno estrenó, con el paso de la Oración en el Huerto, su banda de cornetas y tambores.
La Quinta Angustia volvió a vivir sus momentos más destacados de regreso a casa en la calle Menéndez Pelayo.
De nuevo el Miércoles Santo se retomaba esta esperada Semana Santa con la Hermandad de Los Aceituneros que no salía a la calle desde 2018 ya que la lluvia les privó la salida en 2019.
Respetuoso silencio en las calles al paso del Redentor Cautivo y la Virgen de las Lágrimas que nos brindó un Jueves Santo de recogimiento.
El contraste llegaba en la madrugada con Los Gitanos que, además, de rezar con sus cantes en algunos puntos de su recorrido, tuvo sus momentos más lucidos en Carrera Oficial y en la capilla de San Francisco con el palio de Nuestra Señora de la Esperanza.
El Viernes Santo comenzaba con la salida de Nuestro Padre Jesús Nazareno, en el año de su 425 aniversario, y Nuestra Señora de las Angustias. Momentos muy emotivos los que se vivieron en la recogida donde ambos pasos se detuvieron ante la Basílica de María Auxiliadora, donde entró el palio, para presentarse ante la hermandad vecina de Los Estudiantes y dedicarles una “levantá”.
Por la tarde, con calor en el Altozano, salía de la capilla de San Francisco la Hermandad de la Veracruz con el paso del Atado a la Columna y la Virgen de los Dolores. De nuevo lugar destacado la calle Preciosa, Carrera Oficial y la recogida.
Después de 5 años, el tiempo permitió la salida de la Hermandad del Santo Crucifijo de Los Milagros que recorrió las calles de Utrera con el recogimiento y austeridad que la caracteriza.
El Sábado Santo la cita se renovaba en la plaza del Altozano para recibir, desde San Francisco, el Santo Entierro y a la Virgen de los Dolores en su soledad toda vestida de negro.
