Las campanas de Utrera son una de las facetas más curiosas e interesantes de cuantas componen nuestro patrimonio cultural e histórico. Desde hace más de quinientos años, los campaneros utreranos fueron maestros en hacer sonar los nobles bronces de la ciudad conforme a lo prescrito por la liturgia católica, creando a su vez un idioma con el que la Iglesia se comunicaba con los habitantes del pueblo, pero no sólo por asuntos religiosos, sino a veces con algún hecho civil en el pueblo.
Pero sin duda, lo que más fama ha dado al pequeño mundo de las campanas de Utrera ha sido la valentía y habilidad de los campaneros al saltarlas y ponerlas en balanza en los repiques de las grandes festividades. Algo netamente utrerano que aún en día se mantiene, y que ha sido transmitida de generación en generación.
Para continuar la muestra de esta interesante parcela de nuestra historia al público en general, la Asociación de Campaneros de Utrera programó un concierto de campanas, este festivo 8 de diciembre, con una doble finalidad: continuar con la promoción para que esta tradición sea reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, y por otro lado, dar un toque de llamamiento a nuestro pueblo por la solidaridad en estas fechas, dedicando el concierto a favor de la Cruz Roja.
Para la ocasión los campaneros seleccionaron un repertorio de toques como muestra y más representativos del variado conjunto de toques litúrgicos y civiles.
Comenzando con Nonas para seguir con el toque de Capellanes; de Angelus; de Plegaria; de Completas; Toque de Oración; de Ánimas; toque de Sermón y toque de Rebato, este último de carácter civil que servía para avisar al vecindario en caso de incendio. Todos salpicados por los repique grandes, que son los que se ejecutan en las vísperas y antes de las funciones de las festividades grandes, así como con motivo de grandes conmemoraciones religiosas.
El concierto comenzaba a las 17:00 horas y pudo seguirse, en directo a través de la retransmisión realizada por Uvitel TV, en una gran pantalla instalada en la Plaza del Altozano. Lugar este, también, donde los voluntarios de Cruz Roja ubicaron el punto de recogida de alimentos (especialmente para niños y mayores) y de juguetes.
