El pasado viernes, 3 de diciembre, se conmemoraba el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, término que se usa para definir una deficiencia física o mental, como la discapacidad sensorial, cognitiva o intelectual, la enfermedad mental o varios tipos de enfermedades crónicas.
En la actualidad, la población mundial supera los siete mil millones de personas y más de mil millones, aproximadamente el 15 % de la población mundial, viven con algún tipo de discapacidad, de los que el 80 % reside en países en desarrollo.
Está ampliamente demostrado que, una vez eliminados los obstáculos a la integración de las personas discapacitadas, estas pueden participar activa y productivamente en la vida social y económica de sus comunidades. Por este motivo, es necesario eliminar las barreras de la asimilación de los discapacitados a la sociedad.
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reconoce que la existencia de estas barreras es un componente esencial de su marginación y subraya que la discapacidad es un concepto evolutivo «resultado de la interacción de las personas con disfunciones y de problemas de actitud y de entorno que socavan su participación en la sociedad».
La accesibilidad y la inclusión de las personas con discapacidad son derechos fundamentales reconocidos por la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidades.
Y en ese camino hacia la inclusión trabajan en Utrera las asociaciones APUDES, APDIS y Acéptalos que el pasado viernes se unieron para conmemorar la fecha y hacer visible el trabajo que realizan en pro de este colectivo durante todo el año.
Una gran labor que realizan y con la que, en algunos casos, llegan donde las administraciones no pueden llegar.
Durante todo el día estuvieron en la Plaza del Altozano con sus stands mostrando a todos su labor.
Además, se convirtieron en protagonistas del encendido del alumbrado de Navidad, pues el alcalde de Utrera, José María Villalobos, las invitó a pulsar el interruptor.
