Este pasado lunes, 19 de diciembre, la Virgen de los Dolores de la Hermandad de la Veracruz de Utrera recibía la Rosa de Pasión, en un acto sencillo y cargado de emoción que se desarrolló en la capilla de San Francisco.
La Rosa de Pasión, como explicó el doctor José Pérez Bernal, es un galardón que concede, anualmente, el programa Cruz de Guía de Radio Sevilla a las hermandades por su labor social.
En 2020 se concedió a las Hermandades por su gran apoyo a las donaciones de órganos. El acto de entrega no pudo celebrarse, debido a la pandemia, hasta 2021, recibiendo esta joya de los Hermanos Marmolejo el doctor D. José Pérez Bernal, en representación de los trasplantados.
«Esa misma noche se decidió llevarla a la Virgen de las Angustias de Los Gitanos de Sevilla, que es la patrona de los donantes de órganos desde abril de 2011.Desde un primer momento se decidió que la rosa sería itinerante ya que de este modo se garantizaba que llegaría a todas las hermandades que colaboran con el programa», contaba el doctor Pérez Bernal.
La Rosa de Pasión ha sido una «embajadora de la salud, la vida y la esperanza» -como explicó el doctor Pérez Bernal- en 55 hermandades de la provincia de Sevilla, que siembran «semilla de amor al prójimo».
El doctor Pérez Bernal reveló que hace años no se hablaba de donación de órganos y que por ello había muy pocas. Sí hubo un antes y un después con la Carta Pastoral, pionera en la Iglesia que hizo el cardenal D. Carlos Amigo Vallejo, «No te lleves al cielo lo que necesitamos aquí».
«Y todo cambió, empezando las hermandades a moverlo y mucho ha tenido que ver la Hermandad de la Veracruz de Utrera».
La hermandad de la Veracruz ha sido pionera en concienciar de la necesidad de la donación de órganos, y desde hace cinco años dio un paso más organizando el Maratón de Donación de Sangre.
Por ello es la hermandad número 55 en recibir la Rosa de Pasión y donde se cerrará este periodo itinerante el próximo 31 de diciembre que volverá este galardón a la Hermandad de Los Gitanos de Sevilla.
En 2010, con motivo de la celebración del 40 aniversario de la banda de cornetas y tambores de la Veracruz, representantes de la hermandad se pusieron en contacto con el doctor Pérez Bernal para hacer «algo importante», el entonces coordinador de trasplantes sugirió el hacer una marcha dedicada a los donantes, componiendo Benjamín Monje «Lágrimas de Vida».
Ahí se inició una campaña con el lema «Hazte donante. Dona vida» que está bordado con letras doradas sobre lazo negro que portan ya 52 bandas de música en España.
Esta fue la primera, pues en la actualidad hay seis marchas procesionales, la última «Esperanza de vida» compuesta por Manuel Marvizón y que tocan a las dolorosas de hermandades señeras de Sevilla. De hecho fue la elegida por Alberto García Reyes para abrir su Pregón de la Semana Santa de Sevilla 2017.
Pero lo más emotivo de este acto con el que el doctor Pérez Bernal ha visitado 55 hermandades sevillanas, es que no va solo. Siempre se hace acompañar por trasplantados y donantes vivos que ponen de manifiesto con su sola presencia lo importante que es la donación.
Ellos son testimonios de vida. Como los casos de Carmen, una utrerana que hace 35 años fue trasplantada de riñón y que gracias a ese donante ha tenido una vida sana. Ha sido madre y hasta disfruta ya de sus nietos.
O el de Sara que, hace 9 años, recibió un corazón que hace que lleve una vida con total normalidad, al igual que Ana que ya no se asfixia al ducharse, por ejemplo, o al subir unas escaleras, ni tiene la necesidad de ir acompañada del oxígeno desde que fue trasplantada de sus dos pulmones.
También, gracias a un donante anónimo, Conchi puede seguir visitando la Capilla del Baratillo y continuar en el Costurero de su hermandad desde aquella noche que en su regazo tuvo al Cristo de la Misericordia y, poco después, fuese trasplantada de hígado, al igual que Javier que por una transfusión de sangre, tras sufrir un accidente, tuvo que requerir dos trasplantes de hígado.
O, especialmente, llamativos los casos de Antonio y Conchi. Él necesitaba un trasplante de riñón y Conchi, su mujer, decidió donárselo. El problema es que no eran compatibles por lo que tuvo que esperarse a que otra pareja en las mismas circunstancias puedieran ser donante y receptor.
De Barcelona llegó el riñón de Antonio y hasta esa misma ciudad marchó el de Conchi, pudiéndose realizar ese trasplante renal cruzado.
Tras algunos testimonios de estos protagonistas reales del acto, el vicepresidente de la Agrupación Parroquial Rosario de San Jerónimo, Javier Dorado, hizo entrega de la Rosa de Pasión al hermano mayor de la Veracruz de Utrera, Juan Luis Espinosa.
Así de las manos de María Santísima de la Salud, la Rosa de Pasión, que es única pues en uno de sus pétalos tiene un brillante, ha ido a las de la Virgen de los Dolores utrerana.
Como final, no podía faltar el rezo y la música. La oración hecha canción en la voz de Javier Montiel, periodista de la web Artesacro que acompaña al doctor Pérez Bernal en este peregrinar de la Rosa de Pasión.
Y como no, la banda de cornetas y tambores Veracruz de Utrera interpretó la marcha «Lágrimas de vida» junto a otras de su repertorio.
