La Virgen de la Esperanza de la Hermandad de los Gitanos de Utrera ha recorrido este pasado sábado, las calles utreranas en el Rosario Vespertino organizado por la Parroquia de Santiago el Mayor con motivo del 70 aniversario de la hechura de la imagen.
Este acto piadoso tuvo el acompañamiento musical del coro de Nuestra Señora de las Nieves de Las Palacios que pusieron los villancicos a la Virgen de Los Gitanos que para la ocasión llevaba el manto azul bordado en oro, obra de Fernández y Enrique de principios del siglo pasado, cedido para esta ocasión por la Hermandad de Los Gitanos de Sevilla.
La Virgen de la Esperanza era portada en andas por sus costaleros y alumbrada por los candelabros del paso del Santísimo Cristo de la Buena Muerte.
Uno de los momentos más especiales y emotivo se vivía nada más salir de la Parroquia de Santiago el Mayor en la Iglesia de la Purísima Concepción del convento de las Madres Carmelitas donde se rezó el primer misterio del Rosario y se rezó una salve para las religiosas.
Como era de esperar, el momento de más expectación era el paso por la calle Nueva después de 13 años sin pasar por ella.
Todo era diferente pues no era la Semana Santa ni “Madrugá”, pero de igual manera la Virgen estaba en su calle y fue la gente de su hermandad la que le cantó villancicos a su paso, y, también, sonaron los villancicos de Enrique Montoya “Candela” para la Reina de los Patriarcas.
Como no podía ser de otra manera, la Virgen de la Esperanza hizo parada ante el azulejo recién inaugurado que recuerda donde nacieron Fernanda y Bernarda de Utrera, camareras honorarias perpetuas de la hermandad.
Los pétalos la despedían de la calle Nueva para emprender su recorrido de recogida en la Parroquia de Santiago el Mayor, donde se celebraría el tercer día del triduo en su honor.
