
La federación recuerda que no solo es esencial que las mujeres que sufren maltrato cuenten con vías seguras y un entorno que las acompañe en el proceso de pedir ayuda, sino que también es clave que quienes las rodean —familiares, amistades, vecinas, vecinos o cualquier testigo— tomen parte activa: que pregunten, acompañen y denuncien cuando exista la mínima sospecha.
Según la UTER, la lucha contra la violencia machista es una responsabilidad colectiva, y los barrios se convierten en un espacio decisivo para detectar y frenar situaciones de riesgo. La entidad destaca además que en lo que va de año 2025 se han registrado en España 36 mujeres y 3 menores asesinados, dejando 17 huérfanos, cifras que evidencian la gravedad del problema y la necesidad de continuar impulsando la concienciación social.
Programación prevista

La segunda actividad será el viernes 28 de noviembre en la sede de la Asociación de Vecinos Los Metales, en la barriada de El Carmen. Se trata de una clase práctica titulada “Defensa personal. Sobrevivir en la calle”, impartida por el instructor de Krav Maga y experto en autoprotección Carlos Donaire. El taller acercará al vecindario herramientas básicas de alerta, defensa y actuación ante situaciones de amenaza o agresión, con la intención de llevar estos recursos directamente a los barrios y hacerlos más accesibles a la ciudadanía.
Con la puesta en marcha de esta campaña y las actividades previstas, la UTER insiste en la importancia de la implicación vecinal como pieza clave para avanzar hacia la erradicación de la violencia machista. La entidad subraya que la atención, la solidaridad y la acción colectiva pueden marcar la diferencia en la vida de muchas mujeres, recordando que “cuando el barrio actúa, la violencia pierde fuerza”.
