Tras pasar dos años desde que se cerrara el acuerdo entre la marquesa de Santaella y el Ayuntamiento de Utrera referente a los terrenos de la barriada San Joaquín, vuelve a reabrirse pues hace un año que los abogados que representan a la familia de la marquesa presentaran un escrito “solicitando al alcalde que se les hiciera entrega de los documentos que justifican que existe un proyecto de urbanización de los terrenos que se encuentran detrás de los salesianos, que eran los que se dieron como parte del precio por la venta de los de San Joaquín.
El letrado Fernando Rodríguez Galisteo se personaba de nuevo en Utrera con la intención de presentar otro escrito y solicitar una cita con el actual alcalde de la ciudad y “saber por qué no se han urbanizado las seis parcelas.
El letrado advierte en su escrito con “iniciar las acciones judiciales, civiles, contenciosas y penales que procedan contra las personas que resulten responsables”. Rodríguez concretó que sería una doble vía: la penal, para delimitar las responsabilidades de políticos o funcionarios responsables del incumplimiento, y contenciosa administrativa, para anular el convenio incumplido y recuperar la titularidad de los terrenos de la barriada San Joaquín más la correspondiente indemnización.
Los terrenos que fueron entregados como parte de pago tienen el doble uso residencial y comercial. Rodríguez espera no tener que llegar a los Tribunales, sino sentarse para “dialogar y ver su hay soluciones”.
Por su parte desde el equipo de gobierno municipal a través del delegado municipal de Urbanismo, Víctor Sánchez, ha declarado que este asunto es “un regalo envenenado” que se ha quedado sobre la mesa y que “tenemos que resolver”. Y en ese sentido se lo ha trasmitido a los afectados, añadiendo que la intención es “dar solución y cumplimiento con la mayor premura posible a este compromiso adquirido derivado de una sentencia judicial”, que lo convierte en una “obligación que hay que cumplir”.
